Un prisionero de guerra ucraniano de origen cubano denuncia en la ONU los abusos del Ejército ruso
- Cuba
- agosto 12, 2026
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El soldado ucraniano de ascendencia cubana Khuan Alberto Leyva Garsiya, liberado en agosto de 2025 tras ser prisionero de guerra del Ejército ruso durante más de tres años, denunció ante las Naciones Unidas los abusos que sufrió durante su cautiverio. Su vínculo con Cuba fue una razón extra para que el enemigo lo convirtiera en blanco de maltratos.
«Fui maltratado no solo por ser ucraniano, sino por ser mitad cubano«, afirmó Leyva Garsiya, de 28 años e hijo de madre ucraniana y de padre cubano.
Su testimonio fue uno de los escuchados el lunes durante una reunión informal del Consejo de Seguridad de la ONU, que se celebró en Nueva York y fue convocada por Letonia y Reino Unido para abordar la situación de civiles detenidos y prisioneros de guerra en el conflicto desatado con la invasión rusa de Ucrania.
El militar ucraniano aseguró que su vínculo con Cuba —cuyo régimen es aliado de Rusia e incluso ha sido denunciado por proporcionar mercenarios a Moscú para su agresión contra Ucrania— provocaba especial indignación entre los rusos.
«Fue muy difícil para mí porque los rusos estaban indignados al ver a alguien conectado con Cuba, (país) al que perciben como aliado, luchando contra su ejército de ocupación«, relató Leyva Garsiya.
Los rusos, explicó el soldado ucraniano cubano, trataban peor a los nacionales de otros países, como Gran Bretaña, Bielorrusia, Georgia y Colombia.
También contó que entre los presos había algunos de Rusia, de los que se sospechaba que simpatizaban con Ucrania y por tanto eran vistos como traidores. Estaban tan privados de derechos y eran tan maltratados como los demás, aseguró.
En su caso, contó que al ser liberado pesaba solo 55 kilogramos y mostró a los presentes una foto suya de ese momento. Sin embargo, tuvo más suerte que cuatro compañeros suyos que perecieron durante el cautiverio. Dos fueron golpeados hasta morir y los otros dos fallecieron debido a las pésimas condiciones de la cárcel, contó.
Leyva Garsiya fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros de guerra llevado a cabo entre Kiev y Moscú el 14 de agosto del año pasado. Fue uno de los 33 militares y 51 civiles entregados por el Kremlin, según hizo saber a su madre entonces, en una llamada telefónica.
Se unió al ejército en febrero de 2022, cuando su país fue invadido por Rusia. Tres meses después, fue uno de los últimos soldados ucranianos que se rindieron en la planta de acero Azovstal en Mariúpol.
Claudia Fuentes Julio, secretaria general adjunta de la ONU para los derechos humanos, afirmó que más de 16.000 civiles detenidos por Rusia continúan encarcelados y denunció la persistencia y la sistematicidad de las torturas y los malos tratos.
La ONU también ha documentado que 129 prisioneros de guerra ucranianos fueron ejecutados, mientras otros 48 fallecieron en cautiverio debido a las torturas, la falta de atención médica y otras condiciones inhumanas en las cárceles.