Rubio: ‘El régimen cubano ha pasado décadas infiltrándose y radicalizando estadounidenses’
- Cuba
- agosto 21, 2026
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El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, defendió las nuevas sanciones contra el régimen cubano y acusó a La Habana de utilizar durante décadas organizaciones de fachada para «infiltrarse, corromper y radicalizar» a ciudadanos estadounidenses, al tiempo que advirtió de posibles medidas contra quienes mantengan vínculos con los funcionarios y entidades designados.
«Hoy estoy sancionando a la dirigencia del ICAP, que es una de las principales organizaciones involucradas en estos esfuerzos«, afirmó Rubio este jueves en X, en referencia al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, cuyo presidente, el exespía condenado en EEUU Fernando González Llort, fue incluido en la lista de sancionados junto a otras dos funcionarias de la institución.
Rubio señaló específicamente a González, uno de los cinco agentes de la inteligencia cubana conocidos como «los Cinco», condenado en EEUU por espionaje y posteriormente regresado a la Isla, donde asumió la dirección del ICAP. El jefe de la diplomacia estadounidense responsabilizó a la organización de formar parte de los esfuerzos del régimen para desarrollar operaciones de influencia en el exterior.
Las sanciones anunciadas este jueves también alcanzaron a nueve entidades estatales cubanas, entre ellas el Ministerio de la Construcción y compañías vinculadas con la minería, la comercialización de metales, el suministro al turismo, el transporte pesado y la contratación de personal para empresas extranjeras.
El nuevo paquete se suma al anunciado el 7 de agosto, cuando la Administración de Donald Trump sancionó a cinco entidades y ocho personas vinculadas, según Washington, con la obtención de armamento para el régimen cubano. La sucesión de medidas evidencia la estrategia de la Administración Trump de ampliar las designaciones contra estructuras económicas y políticas de La Habana.
Rubio volvió a advertir además a terceros que colaboren con los sancionados. «Cualquier persona que apoye, patrocine o proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada ella misma», afirmó. También instó a bancos extranjeros y otras empresas que mantengan fondos o presten servicios a las entidades designadas a cortar inmediatamente esos vínculos.
La respuesta de La Habana volvió a centrarse en denunciar el embargo estadounidense y responsabilizar a EEUU de todos los males que sufren los cubanos desde hace años.
El gobernante Miguel Díaz-Canel calificó a los sancionados como personas e instituciones cuyo «único delito» es servir a Cuba y enfrentar lo que calificó una vez más de «bloqueo genocida».
«Los verdugos parecen haber escogido los jueves para hacer públicas sus listas negras», escribió en X, antes de afirmar en nombre de un pueblo agotado que «sabremos resistir y vencer». En palabras del gobernante, «EEUU quedará en la vergonzosa lista de genocidas».
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores del régimen, Bruno Rodríguez, sostuvo en la propia red social que las medidas tienen como propósito «afectar la economía» e «impedir que el Gobierno cubano garantice los servicios básicos a la población», pese a que estos se encuentran en una situación crítica desde hace mucho tiempo.
Rodríguez afirmó además que las sanciones obstaculizan la transportación de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos, que, según dijo, son adquiridos mayormente por MIPYMES privadas cubanas.
En su reacción, Rodríguez defendió al ICAP como una institución dedicada durante más de seis décadas a promover «la amistad, la solidaridad internacional, la justicia y la paz» y acusó a Rubio de mantener una política «corrupta» contra La Habana.
Las nuevas medidas llegan en momentos en que Washington incrementa la presión sobre las estructuras que sostienen política y económicamente al régimen. Un informe reciente del America First Policy Institute, cercano al entorno de Trump, recomendó endurecer el cerco financiero sobre La Habana y ampliar las designaciones relacionadas con terrorismo, incluyendo como posibles objetivos al Partido Comunista de Cuba y al conglomerado militar GAESA.
Rubio ha sostenido que la estrategia estadounidense busca evitar que el Gobierno cubano utilice reformas parciales para ganar tiempo y esquivar las sanciones. En declaraciones recientes, afirmó que Washington continuará cerrando las vías que La Habana encuentre para evadir la presión y dijo estar convencido de que, antes de que termine el actual mandato de Trump, Cuba estará encaminada hacia «un futuro muy distinto».