La crisis energética provoca talas en los bosques, pero la prensa oficial evita mencionar su principal causa
- Cuba
- agosto 3, 2026
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La destrucción de áreas boscosas en el municipio holguinero de Banes ha llegado al punto de que un medio oficial reconoció públicamente la gravedad del problema, aunque evitó mencionar una de sus principales causas: la creciente dependencia de la población de la leña y el carbón para cocinar en medio de la crisis energética y la desaparición del gas licuado del mercado.
El periódico oficial Ahora, citando a Radio Banes, publicó un reportaje en el que advierte que «la tala indiscriminada de nuestros bosques para leña o la elaboración descontrolada de carbón vegetal, así como los incendios forestales y otras acciones depredadoras, atentan contra el medioambiente en el municipio de Banes».
Según el guardabosques Edilberto Betancourt Quevedo, responsable de las zonas de Los Ángeles, Río Seco y parte del consejo popular Mulas, «decenas de áreas boscosas se pierden cada día«.
«La situación es grave y se incrementa más, porque hoy los planes de reforestación no se corresponden con las urgencias y demandas de reposición de los bosques«, advirtió el funcionario.
El reporte oficial señala además que «los incendios forestales y el corte de leña para las panaderías, pizzerías y otras actividades legales e ilegales, pero muchas veces sin un control, hacen la otra parte del agravamiento del panorama de nuestros bosques».
Sin embargo, la publicación omite que desde hace meses miles de familias cubanas se han visto obligadas a cocinar con leña o carbón debido a los prolongados apagones y al desabastecimiento casi total de gas licuado.
Los lectores responsabilizan a la crisis
Fueron precisamente los comentarios de los propios usuarios en la publicación del medio estatal los que apuntaron a esa realidad.
«Por supuesto que tienen que talar los árboles, ¿o con qué cojones ustedes creen que la población va a cocinar?», escribió José Raúl Cardona Martínez.
Dayan Llerena Avilés coincidió en que «no es ninguna tala indiscriminada, es por obligación; nadie en este país quiere cocinar con leña ni con carbón«.
«Es la única opción que queda, leña o carbón; no hay electricidad, no hay gas licuado. Esto va a quedar en poco tiempo como el Sahara», advirtió Orlando Enrique Vivas.
Otros internautas cuestionaron que el reportaje responsabilizara a quienes cortan madera sin abordar el origen del problema. «Es increíble que ataquen al efecto y no a quien lo genera», comentó Oliver Pupo.
Un problema que se agrava con los apagones
La advertencia sobre la pérdida de bosques coincide con el peor momento de la crisis energética en décadas.
Julio de 2026 cerró como el peor mes registrado para el Sistema Electroenergético Nacional, con tres colapsos totales en ocho días y déficits superiores a los 2.000 MW durante la mayor parte del mes. Agosto comenzó además con una desconexión parcial del sistema en el occidente del país, seguida horas después por un nuevo colapso total del SEN.
En gran parte de Cuba los apagones superan habitualmente las 20 y hasta las 30 horas consecutivas, mientras el suministro de gas licuado permanece prácticamente paralizado desde hace meses, obligando a numerosas familias a improvisar fogones de leña o carbón para preparar los alimentos, mientras unos pocos con remesas pueden comprar gas en plataformas privadas, muchas con vínculos con el Gobierno.
Ese fenómeno ha incrementado también la demanda de carbón vegetal, tanto para uso doméstico como para pequeños negocios privados y establecimientos estatales que recurren a combustibles sólidos para mantener su actividad.
Un patrimonio forestal bajo presión
Las autoridades cubanas sostienen desde hace años que el país ha incrementado su cobertura forestal gracias a programas de reforestación. Datos oficiales del sistema forestal cubano sitúan el patrimonio boscoso en alrededor de un tercio del territorio nacional, mientras reportes recientes del Servicio Estatal Forestal presentados ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático indican que Cuba mantiene más de 3,28 millones de hectáreas de bosques con cobertura arbórea.
No obstante, el propio reconocimiento de funcionarios forestales en Banes apunta a una presión creciente sobre esos recursos. La admisión de que «decenas de áreas boscosas se pierden cada día» y de que los planes de reforestación no logran compensar el ritmo de extracción refleja el impacto que la prolongada crisis energética está teniendo también sobre el medio ambiente.
Mientras los medios oficiales atribuyen la degradación de los bosques al uso de leña por panaderías, pizzerías y otras actividades económicas, los testimonios de los propios ciudadanos muestran que la falta de electricidad y de combustibles ha convertido la leña y el carbón en un recurso de supervivencia para miles de hogares cubanos.