Peleas y hasta amenazas por otra constituyente, pero en la UNAL
- Colombia
- mayo 7, 2026
- No Comment
- 8
La convulsión con la que el presidente Gustavo Petro maneja los asuntos del país llega hasta la academia. Tras la visita el pasado martes en Universidad Nacional en Bogotá se armó un alboroto. Fue a la inauguración del edificio de la Facultad de Bellas Artes, pero de paso abrió dos frentes de discusión.
Por un lado, el debate en torno al proceso de constituyente universitaria y sus implicaciones sobre la gobernanza del campus; y por el otro, las críticas sobre el tono político del acto de inauguración, en el que el mandatario fue señalado por atribuirse una obra iniciada en administraciones anteriores.
La jornada estuvo marcada por la aparición de consignas en distintos puntos del campus: mensajes contra el Pacto Histórico, el propio Petro y Juliana Guerrero, señalada de falsificar su título para ocupar el cargo de viceministra de Juventudes; pero sobre todo contra el proceso de constituyente universitaria que es distinto a la Asamblea Nacional Constituyente que impulsa el Gobierno.
Las tensiones no pararon ahí. Este miércoles, un día después de la visita de Petro, la Universidad amaneció con nuevos grafitis dirigidos contra profesores críticos de la iniciativa, entre ellos Diego Torres, quien ha advertido que este mecanismo podría “politizar” la institución y abrir la puerta a un mayor control del Gobierno Nacional.
Del otro lado, sectores estudiantiles que respaldan la propuesta sostienen que la idea es justamente lo contrario: restarle poder a cualquier gobierno y trasladarlo a la comunidad universitaria.
Ataques de Petro
Petro dijo en su cuenta de X que “el nuevo rector de la Universidad Nacional, impuesto por juez sin la voluntad estudiantil y profesoral, amigo de Paloma (Valencia), intentó impedir mi entrada a la Universidad Nacional para iniciar la obra que empecé: La Facultad de Bellas Artes”. Cabe aclarar que la construcción empezó en el gobierno de Iván Duque.
Ante esto, el rector José Ismael Peña, le respondió que él no hacía parte de ningún partido político: “presidente Petro, le aclaro, con respeto, que no tengo militancia partidista; mi vida es la Universidad Nacional. Nuestra universidad es de puertas abiertas y su visita fue garantizada con rigor”.
El mandatario le escribió de vuelta, cuestionando por qué no había estado en el acto de entrega del edificio: “¿Y por qué no estuvo usted inaugurando la Facultad de Bellas Artes conmigo? No existe la apolítica amigo, no se trata de partidos, se trata de posición política. Aristóteles decía que la diferencia entre el animal y el ser humano es la política que entendía como la cultura”.
La constituyente universitaria
La discusión en la Universidad Nacional gira hoy, sobre todo, en torno a la llamada constituyente universitaria, un proceso que busca reformar la forma en que se eligen las autoridades académicas —como el rector y los decanos— y la composición de los órganos de gobierno, además de fortalecer la participación de la comunidad universitaria en las decisiones internas.
El tema llega en un contexto ya tensionado por la disputa en la rectoría, donde en 2024 el presidente Gustavo Petro respaldó la candidatura de Leopoldo Múnera, quien inicialmente asumió el cargo en medio de controversias jurídicas, mientras que luego decisiones del Consejo de Estado terminaron cuestionando la validez de ese periodo. Ese trasfondo político ha alimentado la desconfianza y ha convertido la constituyente en un punto de choque entre visiones opuestas sobre el rumbo de la universidad.
En ese escenario, la candidata Valencia advirtió que el proceso podría terminar concentrando influencia política en la institución, mientras sus promotores insisten en que la iniciativa busca justamente democratizar su funcionamiento y reducir la intervención de los gobiernos de turno.
Lea también: Rector de colegio en Ituango, Antioquia, fue amenazado por el Clan del Golfo y tuvo que desplazarse
La confrontación por la constituyente se basa, en esencia, en dos visiones diferentes de la Universidad: una que la concibe como una institución cuyas decisiones no pueden desligarse de la actividad política, que la ha caracterizado a lo largo de su historia, y otra que se basa en reglas del mundo de la academia, regidas por la meritocracia, no por el voto popular.
Para analizar ambas posturas, EL COLOMBIANO habló con Diego Torres, representante docente que se ha opuesto al proceso constituyente. Y Valentina Andrade, abogada y estudiante de la Universidad, delegada en la mesa constituyente por procesos de mujeres y colectividades feministas.
Habla representante a favor de la constituyente
Valentina Andrade es abogada y estudiante de especialización de la UNAL. Es delegada de la Mesa Constituyente Universitaria (MECUN) por procesos de mujeres y colectividades feministas.
¿Cuáles son los objetivos de la MECUN?
“La MECUN tiene un mandato dado por la comunidad universitaria y por el CSU: sistematizar, construir y presentar propuestas para democratizar la vida y el gobierno universitario, como materialización efectiva y real de la autonomía universitario como principio constitucional, lo que implica proponer desde formas de elección democrática e informada sobre quiénes dirigen la universidad hasta la garantía de la participación de todos los estamentos, sedes y regiones del país”.
¿Qué dicen sobre si las reformas politizarían más a la UNAL?
“Decir que la democratización ‘politiza’ la Universidad desconoce que esta ya está atravesada por decisiones políticas. La diferencia es que hoy se toman de forma concentrada, clientelar, corrupta y por supuesto sin participación de la comunidad universitaria. La evidencia comparada en Latinoamérica y otros contextos muestra que si se amplía la participación y la democracia y se ejerce autonomía, se fortalece la calidad académica”.
¿Qué piensan de los carteles contra el Gobierno y los grafitis de amenazas?
“Cuando el movimiento estudiantil ha ejercido su libertad de expresión con grafitis y murales, se nos llama terroristas y vándalos, pero cuando personas que no hacen parte del movimiento, escriben ‘Fuera Petro’, es replicado por sectores como el Centro Democrático, que jamás se han interesado por la universidad pública”.
¿Y las amenazas al profesor Diego Torres?
“Hay que ser precisos. No es lo mismo una consigna política que una amenaza directa. Expresiones como ‘Fuera Torres’ hacen parte del debate público; una amenaza implica un riesgo concreto contra la vida o la integridad. El profesor ya tiene un esquema de seguridad. Mientras, otros hemos sido amenazados en este proceso, y ni él, ni los políticos que hoy difunden los afiches, expresaron solidaridad”.
En contra de la constituyente universitaria
Diego Torres es profesor de la Universidad Nacional desde 2013. Se ha opuesto al proceso de la constituyente universitaria y, ayer en la mañana, se vieron pintados en la fachada de un edificio de la sede en Bogotá dos grafitis con las frases “fuera Diego Torres” y “muerte al facho”.
¿Por qué los grafitis en su contra?
“Después de la visita del presidente, se dio un ataque contra quienes no estamos de acuerdo con el proceso constituyente de la Universidad, incentivado desde el Gobierno central, que busca implementar cambios en ella. Hoy aparecieron grafitis contra varios profesores, no solo contra mí”.
¿Por qué dice que lo incentivan desde el Gobierno?
“El profesor Leopoldo Múnera, ilegalmente impuesto por el Consejo Superior Universitario, llegó porque le hizo la promesa al presidente Petro de que incentivaría la constituyente universitaria en línea con la Constituyente que él propone a nivel nacional. De esta manera ha habido un mecanismo de propaganda para que las dos vayan de la mano.
Múnera fue designado por un CSU que en su mayoría está impuesto por el Gobierno, que ha hecho de todo para estar de espaldas a la comunidad académica. A pesar de las críticas contra el proceso, se ha insistido en proponer cambios como la elección popular de rector y decanos, lo que politizaría la Universidad”.
¿Por qué eso politiza la Universidad?
“En la comunidad universitaria somos más de 60 mil personas de manera activa, todos somos mayores de edad y votamos. Si se elige un rector, no por méritos académicos sino por votación popular, estarán todos los problemas que tenemos en la democracia. Los rectores van a querer hacer carrera política y no académica. Una vez elegidos después querrán tener otros cargos, de congresistas a presidentes, porque ya tienen un nicho de votación que viene de la Universidad”.
Siga leyendo: Menor señalado de asesinar a otro joven durante riña en colegio de Bello tendrá medida de internamiento