Murillo convoca a consultas para poner fin a las elecciones en Nicaragua
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- julio 27, 2026
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La codictadora Rosario Murillo anunció el inicio de “un proceso de consultas” para elaborar una nueva reforma a la constitución para acatar el llamado público de su esposo, el dictador Daniel Ortega, quien afirmó que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” el 19 de julio. El proceso había sido anunciado por la Asamblea Nacional días después de aquel anuncio.
El anuncio lo divulgó Murillo en su mensaje transmitido por televisión nacional el lunes, 27 de julio. Según la codictadora, las consultas comenzaron con el cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua y se extenderán durante todo agosto con distintos sectores convocados por el régimen.
La reforma sería aprobada por la Asamblea Nacional durante los primeros días de septiembre. Murillo caracterizo el esfuerzo como “una iniciativa de ley de reforma parcial a la constitución“.
La promesa de que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” provocó condenas de gobiernos latinoamericanos, Estados Unidos, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y diversas organizaciones internacionales.
En los días posteriores, Murillo intentó matizar las declaraciones de Ortega asegurando que sí habrá elecciones, aunque únicamente procesos “propios”, organizados por el Estado sandinista y sin participación de quienes el régimen considera “agentes extranjeros”, los opositores desnacionalizados.
Murillo afirmó que las consultas incluirán a los poderes e instituciones del Estado, entre ellos la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el Ejército de Nicaragua, la Policía Nacional y la Asamblea Nacional, todos bajo control del sandinismo.
También mencionó reuniones con representantes del sector financiero, empresarial, comercial y productivo; organizaciones religiosas; trabajadores de alcaldías, gabinetes ministeriales y otros funcionarios estatales; consejos regionales de la Costa Caribe y representantes de “pueblos indígenas y afrodescendientes”; universidades, estudiantes, transportistas, periodistas y comunicadores afines al régimen, y organizaciones juveniles colaboracionistas.
En buena medida, la mayoría de estas entidades están controladas, influenciadas o reprimidas por el régimen.
La copresidenta aseguró que el cronograma completo será presentado el martes, 28 de julio, y sostuvo que cualquier participante podrá expresar “inquietudes, preguntas o aportes” antes de que la Comisión Especial de la Asamblea Nacional elabore el dictamen definitivo.
Otra reforma más
El anuncio representa un nuevo paso en la transformación del sistema político impulsada por Ortega y Murillo. En noviembre de 2024, la Asamblea Nacional aprobó una profunda reforma constitucional que entró en vigor en febrero de 2025 y modificó más de un centenar de artículos del texto.
Entre los principales cambios estuvieron la creación de la figura de los “copresidentes”, ocupada actualmente por Ortega y Murillo; la ampliación del período presidencial de cinco a seis años; el fortalecimiento del control del Ejecutivo sobre los demás poderes del Estado; la constitucionalización de los denominados “poderes revolucionarios”; y la incorporación de la Policía Nacional, el Ejército y grupos paramilitares como instituciones encargadas de defender el modelo político sandinista.
Ahora, apenas meses después de esa reforma integral, el régimen impulsa una nueva modificación constitucional cuyo contenido aún no ha sido revelado oficialmente. Pero Murillo presentó el proceso como una iniciativa destinada a fortalecer “la paz, la dignidad, el honor de las familias nicaragüenses”, así como la “estabilidad, seguridad, trabajo y prosperidad”.
Aunque el oficialismo insiste en que las consultas serán amplias, el proceso se desarrollará en un escenario donde los principales partidos opositores han sido ilegalizados, cientos de organizaciones civiles canceladas, ciudadanos permanecen encarcelados o exiliados y numerosos opositores fueron despojados de su nacionalidad, impidiéndoles cualquier participación en la vida política del país.