Los robos de aceite dieléctrico se disparan en Cuba, con más de 300 en los últimos meses
- Cuba
- agosto 31, 2026
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El robo de aceite dieléctrico se ha agravado en Cuba en los últimos meses y las autoridades del régimen cubano, además de sancionar por sabotaje a los responsables de este y otros delitos vinculados a la generación eléctrica, los utilizan como chivos expiatorios de los interminables apagones en la Isla. Así, la Policía cubana investigó durante 2025 y el primer semestre de 2026 más de 460 hechos de este tipo, informó la Fiscalía General de la República.
«Predomina en estos hechos la sustracción de aceite dieléctrico de diferentes tipos de transformadores, de angulares en torres de alta tensión, el corte y robo de cables, alambres y tornillos de la red de distribución eléctrica y afectaciones en Parques Solares Fotovoltaicos», detalló la nota, escrita con una fuerte carga amenazante, para tratar de frenar la ola creciente de este tipo de delitos.
«Particularmente, la sustracción de aceite dieléctrico de transformadores registró más de 300 denuncias en este periodo en todas las provincias, con mayor incidencia en Matanzas, Ciego de Ávila, Mayabeque, Santiago de Cuba y Artemisa», agregó la Fiscalía.
Al tiempo que prometió mayor rigor, la entidad informó que «ha impuesto la medida cautelar de prisión provisional al 87% de los imputados presentados y solicitado sanciones severas, con el empleo de la calificación por delito de sabotaje, atendiendo a la gravedad de los hechos, la afectación a la población y los daños ocasionados». Hasta ahora, las personas sancionadas por estos hechos han recibido penas de cárcel de entre nueve y 20 años.
Asimismo, la Fiscalía precisó que «estas actividades ilícitas se cometen principalmente en lugares de escaso tránsito, poca iluminación y falta de protección». Además, «en la comisión de algunos de estos hechos han perdido la vida sus autores mientras intentaban la sustracción, al estar energizadas las líneas», sostuvo, al tiempo que alertó que «como destino del aceite sustraído, se han determinado casos de comercialización en el mercado informal para su uso como combustible».
Las autoridades cubanas han señalado el robo de aceite dieléctrico de los transformadores como un problema que agrava los apagones interminables que sufre el país. En julio pasado, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, dijo ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que «la cantidad de aceite que nos han robado casi es similar a lo que estamos produciendo en el mismo periodo que nos roban».
Para hacerle frente a esta situación, el Partido Comunista de Cuba (PCC) en Matanzas anunció en días recientes que ordenó a la Policía la revisión de autos, motores, tractores, camiones y demás vehículos con el propósito de detectar el uso de aceite dieléctrico robado a los transformadores eléctricos.
Mientras, las autoridades del régimen insisten en utilizar esta realidad como chivo expiatorio para justificar los apagones, culpando a los ladrones de provocar daños «a miles de familias por tiempo prolongado», pero sin referirse al alto grado de degradación de las plantas generadoras y las malas inversiones estatales en tal sentido.
Así, De la O Levy minimizó en julio las continuas averías que sufren las obsoletas termoeléctricas cubanas y atribuyó a las sustracciones de aceite de los transformadores que comunidades enteras hayan pasado más de 100 días sin electricidad.
También en julio, la prensa oficial reportó que un individuo que sustrajo aceite dieléctrico en el Consejo Popular Bungo, del municipio Contramaestre, en Santiago de Cuba, fue hallado culpable de sabotaje, por lo que resultó sancionado a 12 años de privación de libertad.
En la misma semana trascendió que la Fiscalía Provincial de Pinar del Río investiga como «sabotaje» varios hechos recientes en la provincia, que incluyeron la sustracción de petróleo.
Al menos otros siete cubanos fueron condenados a penas de hasta 12 años de cárcel, tras ser acusados de sabotaje por robar aceite de transformadores y termoeléctricas, además de cables del alumbrado público, en juicios celebrados en Ciego de Ávila, Artemisa e Isla de la Juventud, entre abril y mayo.