Expedia logra una segunda victoria judicial en una demanda en virtud de la Ley Helms-Burton
- Cuba
- septiembre 1, 2026
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La agencia de reservas de viajes en línea Expedia consiguió una victoria judicial en un tribunal federal de Miami en una demanda interpuesta por las familias cubano estadounidenses Echevarría y Mata en virtud del Título III de la Ley Helms-Burton por traficar con propiedades confiscadas en Cuba por el régimen de Fidel Castro.
Según reportó el lunes 31 de agosto The New York Times, un jurado de Miami determinó que los demandantes carecían de pruebas concretas de titularidad o de registros oficiales de confiscación de las propiedades.
Las reclamaciones argumentaban que Expedia había participado en «un tráfico ilícito» al vender reservaciones en tres hoteles de cayo Coco (Mojito, Colonial y Pullman Cayo Coco), así como en el Hotel San Carlos, de Cienfuegos. Los dos primeros eran operados por la cadena española Iberostar, y el último por Meliá, antes de su reciente retirada de Cuba.
Los reclamantes calculan en alrededor de 82 millones de dólares el valor de mercado de los bienes sobre los que plantean sus reclamaciones.
Un portavoz de Expedia dijo en un comunicado después del veredicto: «Estamos satisfechos con la decisión del jurado, que afirma la postura que hemos mantenido todo el tiempo», citó The New York Times.
La empresa había sostenido que sus negocios se realizaron bajo el amparo de licencias de viaje emitidas durante la segunda Administración de Barack Obama. El jurado no abordó esta cuestión, ya que la conclusión sobre la falta de pruebas de titularidad hizo que todos los demás asuntos legales fueran irrelevantes.
Esta es la segunda victoria legal de Expedia en una demanda vinculada a Cuba y la Helms-Burton. En 2025, la empresa obtuvo una victoria en una demanda que buscaba más de 1.700 millones de dólares por daños relacionados con la venta de reservas de hotel en terrenos que anteriormente pertenecían a la familia Sánchez Hill.
Expedia cesó la venta de reservaciones en Cuba en abril del año pasado, después de que el presidente Donald Trump revirtiera la apertura del Gobierno de Obama.
«Estos acusados usaron estas propiedades en alianza con los socios comunistas cubanos», dijo Andrés Rivero, el abogado de los demandantes, pero David Shank, uno de los letrados que representó a Expedia, señaló que «este caso no trata sobre cuál es la política correcta en Cuba».
Los abogados de la firma argumentaron que Expedia «no traficó a sabiendas e intencionalmente» con las propiedades, ya que la compañía no estaba enterada de que los hoteles se encontraban en terrenos confiscados.
Además, Expedia dejó de hacer negocios con esos hoteles tan pronto como tuvo conocimiento de las reclamaciones de las familias Echevarría y Mata, dijeron los abogados.
John Kavulich, presidente del Consejo Comercial y Económico Estados Unidos-Cuba, dijo tras conocer el veredicto que cualquier persona que esté considerando presentar una demanda en virtud de la Ley Helms-Burton «no debería desanimarse particularmente por el veredicto de hoy», puesto que decenas de reclamaciones adicionales están en marcha, incluidas dos que son abordadas por la Corte Suprema de EEUU.
Si bien algunos expertos consideran que la definición de tráfico en la Ley Helms-Burton es demasiado amplia, el veredicto demostró la dificultad de probar casos como este.
«La victoria de Expedia resalta los obstáculos considerables a los que los cubano estadounidenses siguen enfrentándose al presentar reclamaciones que involucran bienes expropiados hace décadas», dijo a The New York Times Paolo Spadoni, economista en la Universidad de Augusta, en Georgia, quien estudia la industria del turismo en Cuba.
El desafío principal para los cubanoestadounidenses no es demostrar que empresas como Expedia y otras obtuvieron beneficios económicos de propiedades expropiadas en Cuba, sino «establecer que poseen derechos de propiedad legalmente reconocibles sobre los bienes en cuestión», indicó.
En el caso contra Expedia, los abogados de una de las demandantes, Maricela Mata, de 66 años, quien reclamaba 1,5 millones de dólares, presentaron documentos descoloridos que supuestamente demostraban su propiedad heredada, la cual se remontaba a su abuelo Antonio Mata, quien construyó el hotel San Carlos en Cienfuegos en 1928.
Shank, el abogado de Expedia, argumentó que esos documentos no eran un título de propiedad, sino un registro mercantil que no mostraba «a quién le pertenecía el terreno».
El otro demandante, Mario Echevarría, de 91 años, quien buscaba diez millones de dólares de compensación, afirmó que su familia había sido propietaria de cayo Coco, uno de los principales destinos turísticos de Cuba, desarrollado a partir de la década de 1990.
Los abogados de Expedia argumentaron que no estaba claro quiénes eran los herederos reales del cayo de unos 370 kilómetros cuadrados.
En 2025, un jurado federal de Miami otorgó a Echevarría casi 30 millones de dólares en daños relacionados con los tres hoteles de cayo Coco donde operaban Expedia y sus sitios afiliados.
Un juez anuló ese veredicto bajo el argumento de que Expedia no podía ser considerada responsable por sus filiales. El caso está en apelación.
Expedia confirmó en su informe anual de resultados del año pasado que había sido objeto de ocho demandas relacionadas con el Título III de la Helms-Burton, de las cuales cuatro permanecían activas.