“En 2023 apenas había 20 dragones en el río Nechí, hoy serían 170”
- Colombia
- noviembre 3, 2026
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En un dramático y escandaloso video publicado en sus redes sociales, la representante a la Cámara del Centro Democrático Ana Lilia Mora denunció el desmesurado crecimiento de dragas y dragones brasileros dedicados a la extracción de oro ilegal en el Bajo Cauca, especialmente en Nechí.
En diálogo con EL COLOMBIANO, la congresista dio mas detalles de su denuncia a la vez que pidió fortalecer los operativos de la fuerza pública y avanzar en la formalización de los pequeños mineros, pues como ella misma dijo: “Con un lapicero no se puede hacer un operativo”.
Mora, quien también fue directora de Corantioquia, se refirió a los daños ambientales como el aumento de las inundaciones, que deja la minería ilegal; la presunta participación de redes transnacionales; y la posibilidad de recuperar la delegación de funciones mineras para Antioquia.
¿Cómo conoció la denuncia sobre las dragas y los dragones que extraen oro ilegalmente en Nechí?
“Es una problemática histórica que personalmente he vivido y que sé que se ha agravado en los últimos años. Según la información que tenemos de la zona, en 2023 se hablaba de que apenas por el río Nechí había unos 20 dragones.
Hoy habría aproximadamente 170 ya en operación y 40 –que ponerlos a funcionar valen miles de millones– ya están en construcción. Quiero resaltar que esto no se trata solamente de una problemática ambiental por las afectaciones al agua, el suelo, la flora y la fauna, sino también de un problema de seguridad, porque los grupos criminales se financian con el oro y la cocaína.
Además, cuando a las estructuras les llega el rumor de que se van a hacer operativos ellos ubican los dragones cerca de las comunidades para dificultar los operativos a la vez que afectan la movilidad, perjudican a los pescadores y paralizan los territorios”.
¿En qué municipios se concentra esta problemática?
“La situación es especialmente grave en Nechí, aunque también la proliferación de dragones ya afecta a El Bagre y Zaragoza. Pero el problema va más allá de Antioquia, porque, según las cifras que mencioné, el 85% del oro que exporta Colombia sería ilegal y, de ese porcentaje, el 70% estaría asociado a grupos armados, principalmente mediante la extorsión.
Por eso, además de los operativos, necesitamos acompañar a los pequeños mineros para que puedan formalizarse y trabajar legalmente”.
¿Qué medidas propone para enfrentar la minería ilegal en el Bajo Cauca?
“He planteado que se estudie la creación de una fuerza de tarea conjunta específica contra la extracción ilícita de minerales en el Bajo Cauca.
Es que no basta con hacer operativos cada cierto tiempo; necesitamos una intervención planeada y coordinada de la fuerza pública. Hay que combatir las estructuras criminales y fortalecer las capacidades del Estado para que estas actividades no continúen desarrollándose.
Desde mi experiencia como autoridad ambiental, siempre he dicho que uno no puede ir a hacer un operativo con este tipo de estructuras criminales armadas no más con un lapicero. Necesitamos la fuerza pública”.
¿Hay relación entre la proliferación de dragones con las inundaciones que afectan a Nechí, El Bagre y Caucasia?
“Considero que existe una relación directa. Aunque hay un fenómeno climático global, la operación de más de 200 dragones en ese cuerpo de agua genera gran sedimentación y afecta los cauces, las zonas de retiro y ecosistemas aledaños, como las ciénagas.
Aún así considero que también necesitamos medir con precisión la contaminación por mercurio y las alteraciones del flujo normal de las cuencas. Es que todo esto que viene pasando representa un riesgo ambiental que requiere atención urgente”.
Pero, si el problema es tan grave ¿por qué las autoridades no han intervenido estos dragones, que incluso llegan al casco urbano de Nechí, cómo se ve en videos?
“Considero que el Gobierno anterior se hizo el ciego ante esta situación. Es que miremos la cifra: casi 20 dragones en 2023 y más de 200 en la actualidad muestra, según las cifras que manejamos, la magnitud del crecimiento.
Necesitamos a la fuerza pública porque la población ve estas dragas cerca de sus viviendas y reclama que las autoridades actúen. Ese es el llamado que estamos haciendo.
Pero también advertimos que no podemos concentrar los operativos en el pequeño minero mientras las grandes estructuras continúan operando y se protegen ubicándose cerca de las comunidades”.
¿Cómo se diferencian a los pequeños mineros de los que trabajan para estructuras criminales?
“No podemos meter a todos en una sola bolsa. Hay minería criminal, pero también hay minería informal. A las estructuras criminales debemos combatirlas con la fuerza pública y las capacidades del Estado.
Al pequeño minero que quiere hacer las cosas legalmente debemos ayudarle a transitar hacia la formalidad. Por eso desde el Centro Democrático trabajamos en un proyecto de ley de formalización minera gradual que busca que los mineros puedan avanzar por etapas en el cumplimiento de los requisitos”.
Hablando de eso, ¿cómo va su propuesta para recuperar la delegación minera para Antioquia?
“Veo que hay voluntad del Gobierno nacional y del departamental para avanzar. He conversado con el presidente de la Agencia Nacional de Minería, quien manifestó disposición para entregar nuevamente la delegación.
El departamento deberá prepararse y contar con los equipos de trabajo necesarios para asumir esas funciones. Considero que sería una herramienta adicional para acompañar la formalización de quienes no son criminales, pero necesitan apoyo del Estado”.
¿Hay ciudadanos brasileños detrás de los llamados dragones brasileños?
“Tengo información general, pero no cuento con datos precisos del Ministerio de Defensa que me permitan confirmarlo. Por eso queremos invitar a las autoridades a que expliquen lo que conocen sobre el asunto. Pero dicen que se les llama “dragones brasileños” porque, al parecer, hay personas de ese país que conocen su montaje y mantenimiento.
El Bajo Cauca tiene todas las potencialidades y no puede ser que, por contar con recursos minerales, hoy sea objeto de tantas dificultades sociales, ambientales y económicas. No nos oponemos a la explotación de oro en esta zona, pero si urge que esta gire alrededor del oro legal”.