Embajador del régimen desafía la crisis con Santo Domingo: ‘Cuba no entregará su principio internacionalista’
- Cuba
- agosto 15, 2026
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El embajador cubano en República Dominicana, Ángel Arzuaga Reyes, aseguró que La Habana mantendrá su política de «solidaridad internacional» pese a la crisis abierta con Santo Domingo por la salida de nueve funcionarios de la misión diplomática y sus familiares.
«El pueblo cubano no se rendirá, no entregará su principio internacionalista, de amistad y solidaridad, su principio de humanismo de repartir lo poco que tenemos y a veces lo imposible con los pueblos y los jóvenes del mundo», afirmó Arzuaga durante un acto celebrado en Santo Domingo por el centenario del nacimiento de Fidel Castro, publicó el medio local Vértice Crítico.
La declaración constituye la primera reacción pública del diplomático centrada en la continuidad de la política exterior del régimen después de que las autoridades dominicanas ordenaran el retiro de nueve integrantes de la Embajada cubana. El Gobierno de Santo Domingo les dio siete días para abandonar el país junto con sus familiares.
Arzuaga no explicó las razones de la medida ni respondió públicamente a las versiones difundidas por la prensa dominicana que atribuyen a algunos de los funcionarios presuntas labores de inteligencia. En cambio, aprovechó el homenaje a Fidel Castro para reivindicar la relación entre ambos pueblos y agradecer las muestras de respaldo recibidas.
«Cuenta con la solidaridad del hermano pueblo dominicano, que se moviliza y se movilizará siempre en solidaridad con nuestro pueblo», afirmó.
El embajador intentó así separar el enfrentamiento entre los dos gobiernos de los vínculos históricos entre las sociedades dominicana y cubana.
«Estaremos junto a él, como siempre, como nos enseñó Martí, como nos enseñó Fidel. Gracias, gracias pueblo dominicano, gracias, mil veces gracias«, añadió. «No renunciaremos» a la solidaridad
La insistencia de Arzuaga en que el Gobierno de Cuba seguirá compartiendo «lo poco» que tiene adquiere relevancia en medio de la profunda crisis económica de la Isla, marcada por escasez de alimentos y medicamentos, apagones prolongados y deterioro de los servicios públicos.
El discurso oficial de la «solidaridad internacional» ha sido durante décadas uno de los pilares de la política exterior cubana, particularmente mediante la exportación de servicios médicos y de otros profesionales al extranjero.
El embajador presentó ese principio como algo que La Habana no estaría dispuesta a abandonar pese a las dificultades internas, los cuestionamientos alrededor de y al actual deterioro de sus relaciones con Santo Domingo.
La declaración se produjo un día después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano calificara la decisión dominicana de «acto de subordinación» a Estados Unidos y asegurara que no existía «motivo alguno» para retirar a sus funcionarios.
Santo Domingo, por su parte, no ha revelado públicamente las razones de la medida y se ha limitado a invocar sus facultades como Estado receptor y las disposiciones de la Convención de Viena.
Fuentes citadas por el diario dominicano El Día sostienen que varios de los diplomáticos desarrollaban actividades de inteligencia vinculadas con los servicios de Seguridad del Estado cubanos, una acusación que La Habana no ha respondido de manera específica. En ese contexto, Arzuaga optó por un mensaje político antes que por una explicación sobre la crisis.