Condenan a Bayardo Arce por lavado de dinero y defraudación
- Uncategorized
- enero 27, 2026
- No Comment
- 135
El ex-asesor para asuntos económicos de la presidencia y ex-comandante de la Dirección Nacional del Frente Sandinista, Bayardo Arce Castaño, fue condenado por lavado de activos “en modalidad de defraudación” contra el Estado de Nicaragua, según una nota divulgada por la Procuraduría General de Justicia (PGJ) el martes, 27 de enero.
Tras un supuesto “juicio oral y público” —del cual no se divulgó ningún detalle al público—, la autoridad de la dictadura proclamó que Arce, y su secretario, Ricardo Bonilla Castañeda, habían quebrantado los artículos 282 y 283 del Código Penal.
“Los acusados participaron de forma concertada y continuada, en un esquema estructurado de ocultamiento, administración y circulación de fondos de origen ilícito, provenientes de defraudación tributaria, utilizando múltiples… operaciones financieras destinadas a disimular el origen y destino del dinero“, alega la nota de la PGJ.
La operación de fraude que Arce dirigía, según la PGJ, involucraba a “49 sociedades, de las cuales 35 eran utilizadas activamente para canalizar flujos de capital” que destinaba a “préstamos ficticios y transferencias hacia jurisdicciones como Panamá y las Islas Vírgenes Británicas”, ambos considerados paraísos fiscales.
El monto defraudado ascendería 2 713 583 217 (dos mil millones, setecientos trece millones, quinientos ochenta y tres mil doscientos diecisiete) dólares y 82 344 806 790 (ochenta y dos mil millones, trescientos treinta y cuatro millones, ochocientos seis mil setecientos noventa) córdobas.
En consecuencia, la PGJ ordenó la cancelación de todas las sociedades ligadas a Arce, así como el decomiso de todos los bienes a su nombre. Además, su esposa y su cuñado, los hermanos Amelia y Amílcar Ybarra, fueron declarados prófugos de la justicia, habiendo partido con destino a Costa Rica a finales de diciembre.
Arce había sido detenido la medianoche del 30 de julio de 2025, tras acusársele de corrupción, en un operativo en su residencia en Managua.
Desde entonces figuró como desaparecido forzado y su familia ha expresado temores sobre su integridad, ya que denunciaron que estaba siendo sometido a tratos inhumanos. La última vez que la familia pudo visitarlo fue en diciembre, según relataron al diario español El País, y desde entonces lo han vuelto a considerar desaparecido.