EEUU anuncia nuevas restricciones de visado que podrían afectar a funcionarios del castrismo
- Cuba
- julio 17, 2026
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El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el jueves una nueva política de restricción de visados a grupos terroristas de extrema izquierda y organizaciones afines, mediante un comunicado del secretario de Estado, Marco Rubio.
Aunque el texto no menciona directamente a ninguna organización, institución o gobierno, es muy probable que afecte a funcionarios y organizaciones del castrismo, teniendo en cuenta que el anuncio se produjo el mismo día que Rubio afirmó que «la extensa red de inteligencia e ideológica del régimen cubano contribuyó a la consolidación de la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio».
En el comunicado publicado por el Departamento de Estado, el político estadounidense de raíces cubanas señaló que «los grupos terroristas de extrema izquierda y sus aliados suelen utilizar redes sofisticadas y organizadas para perpetrar actos de violencia como herramienta política, con el objetivo de imponer una visión política extremista mediante la intimidación y campañas coordinadas de terror».
«Se trata de una estrategia que busca explícitamente socavar los fundamentos políticos de las sociedades libres y autónomas, empleando atentados con explosivos, asesinatos y otras formas de terrorismo para silenciar voces, limitar la oposición política, alterar resultados de políticas públicas y sabotear procesos políticos», afirmó.
El jefe de la diplomacia estadounidense destacó que la «nueva política de restricción de visados» anunciada por la agencia gubernamental que dirige está «en consonancia con el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional número 7 y con los esfuerzos continuos del Gobierno de los Estados Unidos para desmantelar las redes que fomentan la violencia política antes de que esta derive en acciones delictivas».
Rubio precisó que las restricciones van dirigidas a «miembros de grupos terroristas de extrema izquierda y organizaciones afines que hayan apoyado o incitado actos de terrorismo; respaldado actividades delictivas violentas; participado en sabotajes económicos; financiado, reclutado o proporcionado apoyo logístico para acciones violentas o delictivas cometidas por dichos grupos; y/o facilitado la convergencia de redes terroristas de extrema izquierda y afines con el fin de llevar a cabo acciones violentas».
Dicha política de restricciones, explicó el secretario de Estado, «protegerá la seguridad nacional de los Estados Unidos al restringir la entrada de ciudadanos extranjeros que financien, recluten, inciten o faciliten de cualquier otro modo las actividades de redes terroristas de extrema izquierda —caracterizadas por la violencia y la criminalidad—, cerrando así las vías de acceso mediante visados que estos grupos explotan para amenazar vidas estadounidenses, socavar la estabilidad económica y coordinar acciones violentas en territorio de los Estados Unidos».
En la misma jornada, al pronunciar el discurso de apertura de la Conferencia Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, celebrada en Washington y en la que participan enviados de 66 países, Marco Rubio enfatizó que, a pesar de las condiciones de colapso en Cuba, el régimen «sigue estando inextricablemente ligado a los grupos y movimientos de extrema izquierda en Occidente y más allá».
«No se trata de células aisladas y diferenciadas, sino de redes interconectadas. No reconocen nuestras fronteras y, de hecho, no creen en el Estado-nación. Se coordinan, se comunican, viajan, se entrenan y actúan juntos, compartiendo la misma infraestructura, los mismos enemigos y la misma misión», detalló Rubio y subrayó la cobertura diplomática, política e ideológica dada durante décadas por La Habana a estos grupos.
Frente a la campaña ideológica de la que el régimen cubano ha sido un vértice fundamental, el secretario de Estado apuntó que «el mundo que promete es pequeño, gris y sin ambición; un mundo sin héroes, sin gloria, sin grandes causas y sin Dios». «El comunismo no suena bien en la teoría ni funciona en la práctica«, agregó.
Días antes, el medio estadounidense Breitbart, citando a un funcionario del Departamento de Estado, reveló que dicha entidad prepara un informe en el que sostiene que «durante casi siete décadas, el régimen cubano ha desempeñado un papel indispensable en prácticamente todas las insurgencias, revoluciones y movimientos militantes de extrema izquierda más importantes del hemisferio occidental y de otras regiones».
Tanto el anuncio de la nueva restricción de visas como la acusación al castrismo de contribuir a consolidar la extrema izquierda en EEUU se produjeron poco después de que el diario estadounidense Washington Examiner revelara que la Red Nacional sobre Cuba (National Network on Cuba, NNOC), una organización con estrechos vínculos con el régimen de La Habana, elaboró un plan de respuesta rápida para organizar protestas en ciudades de EEUU en caso de que Washington emprenda una acción militar contra La Habana.
Según el documento, obtenido por ese medio, la organización pretende coordinar «acciones nacionales en un plazo de 24 horas» con el objetivo de hacer «política y materialmente costoso» cualquier intento del Gobierno estadounidense de recurrir a la fuerza contra el régimen cubano.
Asimismo, el subsecretario de Estado de EEUU para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, señaló esta semana que la Administración Trump está «construyendo las alianzas necesarias en toda América para garantizar nuestra seguridad y ampliar nuestra prosperidad», por lo que «Cuba debe realizar reformas económicas y políticas inmediatas que le permitan resurgir como un miembro productivo y responsable del Hemisferio Occidental».
En una audiencia en el Senado, Kozak apuntó que las sanciones por parte de Washington «han reducido las alternativas económicas del régimen cubano y podrían obligarlo a tomar decisiones que durante décadas logró postergar gracias al respaldo de gobiernos aliados».