Unión Europea exige investigación sobre la muerte de Brooklyn Rivera
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- junio 3, 2026
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La Unión Europea expresó este su “pesar” por la muerte del líder indígena miskitu y exdiputado Brooklyn Rivera, ocurrida bajo custodia del régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo tras más de dos años y medio de detención y desaparición forzada, y exigió una investigación transparente en un comunicado divulgado el miércoles, 3 de junio.
El bloque europeo manifestó sus condolencias a la familia y a la comunidad del histórico dirigente de YATAMA, el movimiento y antiguo partido indígena del Caribe nicaragüense, al tiempo que pidió una investigación independiente sobre las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
“La Unión Europea expresa su tristeza por la muerte de Brooklyn Rivera, un respetado líder indígena miskitu y exlegislador, que permanecía detenido desde septiembre de 2023. Extendemos nuestras condolencias a su familia, a su comunidad y a todos aquellos que trabajaron junto a él”, señaló la declaración.
“Tomamos nota con preocupación de las circunstancias que rodearon la muerte del señor Rivera mientras se encontraba bajo custodia, particularmente ante los informes sobre una prolongada detención sin contacto con su familia“, continuó el organismo, que solicitó que la investigación se lleve a cabo de forma “exhaustiva, imparcial y transparente“.
Rivera, de 73 años, fue detenido por agentes policiales el 29 de septiembre de 2023. Durante más de 32 meses, el régimen se negó a informar oficialmente sobre su paradero, situación que organismos internacionales de derechos humanos calificaron como desaparición forzada.
No fue sino hasta finales de mayo de 2026 cuando las autoridades reconocieron que el dirigente indígena permanecía bajo custodia estatal y revelaron que se encontraba hospitalizado en estado crítico debido a múltiples padecimientos, entre ellos neumonía bacteriana y fúngica, insuficiencia respiratoria y cirrosis hepática.
El domingo 31 de mayo, el régimen confirmó su fallecimiento. Su muerte provocó una ola de condenas internacionales. Estados Unidos responsabilizó directamente a la dictadura por el deterioro de su salud y denunció que la dictadura solo reconoció públicamente su situación cuando ya se encontraba gravemente enfermo.
Asimismo, organizaciones indígenas de la Costa Caribe acusaron al Estado nicaragüense de haber sometido a Rivera a torturas, aislamiento prolongado y negación de atención médica adecuada. En su declaración, la Unión Europea también renovó su exigencia de liberar a todas las personas encarceladas por motivos políticos en Nicaragua.