Nuevos detalles del asesinato de Miguel Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta: viajaba sin escoltas y con su hijo
- Colombia
- octubre 27, 2026
- No Comment
- 40

El exsecretario de Gobierno de Cúcuta y precandidato a la Alcaldía para las elecciones de 2027, Miguel Armando Castellanos Serrano, fue asesinado a tiros el lunes 26 de octubre en el Anillo Vial Occidental, en el sector de El Pórtico, en Cúcuta, Norte de Santander.
El político, mayor retirado de la Policía Nacional, viajaba con su hijo de 12 años y no tenía en ese momento a sus escoltas. Las autoridades investigan si los responsables planearon el ataque y ofrecen recompensas para obtener información que permita identificarlos y capturarlos.
El homicidio ocurrió cuando Castellanos regresaba a su vivienda después de atender asuntos familiares. De acuerdo con las primeras versiones conocidas, una motocicleta golpeó la camioneta blindada en la que se movilizaba. El exfuncionario se detuvo y descendió para hablar con la persona involucrada, momento en el que fue atacado con arma de fuego. Su hijo resultó ileso.
La Policía y la Fiscalía conformaron equipos de investigación judicial para reconstruir lo sucedido, identificar a los responsables y establecer los motivos del crimen. La Gobernación de Norte de Santander anunció una recompensa de 50 millones de pesos, mientras que la Alcaldía de Cúcuta ofreció otros 100 millones de pesos por información que permita esclarecer el asesinato.
Lea más: Kbeto Zuleta tuvo que ser operado nuevamente y se encuentra en UCI con pronóstico inestable
Una de las preguntas que surgieron después del homicidio es por qué el exsecretario de Gobierno se movilizaba sin su esquema de seguridad, pese a que había recibido amenazas en el pasado.
George Quintero, secretario de Seguridad de Norte de Santander, explicó en entrevistas con Blu Radio que Castellanos había viajado desde otra ciudad de Colombia hasta Cúcuta por una situación familiar. Su hermano, el exsenador Jairo Castellanos, se encontraba hospitalizado y debía someterse a una intervención quirúrgica.
Según Quintero, el exfuncionario se desplazó en avión durante la tarde para atender personalmente la situación, mientras que sus escoltas emprendieron el recorrido por carretera. Esta circunstancia explicaría por qué no estaba acompañado por ellos cuando ocurrió el ataque.
“Él iba únicamente con su hijo”, señaló el secretario de Seguridad departamental al referirse a las condiciones en las que se movilizaba la víctima.
El funcionario también precisó que Castellanos transitaba desde el municipio de Los Patios hacia el sector de El Pórtico. Sobre la secuencia del ataque, relató:
“La información que se tiene es que una motocicleta se acercó, golpeó el vehículo, él frenó, se bajó a hablar con la persona sobre qué era lo que había pasado y en ese momento lo que sabemos es que le propina varios disparos con arma de fuego”.
En otra declaración, Quintero indicó que el exsecretario descendió de la camioneta para establecer qué había ocurrido tras el impacto. En ese momento, el agresor habría sacado un arma y disparado en varias oportunidades.
Las autoridades buscan establecer si el choque fue utilizado para obligar a Castellanos a detenerse y facilitar el ataque. También intentan reconstruir el recorrido de los responsables y determinar cómo escaparon del lugar.
Quintero manifestó que las circunstancias del homicidio podrían indicar que hubo preparación previa. Sin embargo, aclaró que corresponde a los organismos de policía judicial establecer si los responsables hicieron seguimiento a los movimientos del exfuncionario.
“Por las circunstancias en las que ocurrió el hecho, podría pensarse que los responsables tenían algún tipo de seguimiento o habían planeado el ataque. No parece tratarse de una situación fortuita, pero serán las autoridades las encargadas de establecerlo”, manifestó Quintero.
El secretario también indicó que, desde la dependencia departamental, no tenían información que permitiera confirmar si Castellanos había recibido amenazas antes del asesinato. No obstante, señaló que el exfuncionario contaba con un esquema de seguridad.
“Estamos esperando que las autoridades nos puedan esclarecer los hechos”, declaró.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
Otro de los aspectos que deberán revisar los investigadores son las condiciones del lugar donde ocurrió el ataque. Quintero describió el Anillo Vial como una carretera utilizada para desviar el tránsito, especialmente el transporte de carga, y evitar que estos vehículos ingresen a la ciudad.
“Es una carretera rápida y bastante oscura, y tenemos que ser conscientes de esas condiciones”, afirmó.
La vía se encuentra cerca de la vivienda de Castellanos. Según la información publicada por Semana, el lugar del ataque estaba a unos 300 metros de su casa y a aproximadamente 500 metros del Batallón de Cúcuta.
No se pierda: Caso Donovan Balanta: cuatro policías fueron enviados a prisión por su muerte
Castellanos se desempeñó como secretario de Gobierno de Cúcuta y, a comienzos de 2026, dejó el cargo para avanzar en sus aspiraciones políticas de cara a las elecciones locales de 2027, de acuerdo con las informaciones conocidas sobre su trayectoria.
Durante su gestión, estuvo relacionado con asuntos de seguridad y control del espacio público en la ciudad fronteriza. Según personas citadas por Semana, su trabajo en esas áreas pudo haber generado conflictos con estructuras criminales que obtienen ingresos de actividades ilegales como el narcomenudeo y la extorsión.
La publicación también mencionó que el exfuncionario habría recibido amenazas de grupos identificados como los Ak-47, el Tren de Aragua y la Familia P. Sin embargo, las autoridades deberán establecer si esos antecedentes tienen relación directa con el asesinato.
Además de esa línea de investigación, los organismos judiciales tendrán que examinar otros señalamientos que se habían hecho contra Castellanos.
En febrero de 2025, Semana publicó información sobre la declaración de un agente encubierto que mencionó al entonces funcionario en el contexto del caso de alias Papá Pitufo, señalado como uno de los principales operadores del contrabando en Colombia.
Según el medio, el agente lo vinculó con presuntos pagos ilegales durante su paso por la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), en Cartagena. En esa declaración, el informante aseguró:
“Él decía que venía pagándoles a Jaramillo y al mayor Castellanos entre 140 y 180 millones de pesos quincenales, ya que él saca cacharro, saca mucho (inaudible), y bueno, no recuerdo qué otras cosas en este momento. En cuanto al cigarrillo, hay una cosa que lo tiene inconforme porque él le pagaba a Jaramillo y al mayor Miguel Castellanos, (y es) que él les pagaba 18 millones de pesos por contenedor y que desde que llegó el capitán, el capitán se le para en la raya de que son 28 millones. Por eso él está esperando que en cualquier momento al capitán lo cambie”, aseguró en su momento el agente encubierto.
Estos señalamientos constituyen una línea distinta de los antecedentes relacionados con las amenazas. Por ahora, no se ha establecido públicamente que tengan conexión con el homicidio. La Fiscalía deberá determinar si alguno de esos hechos aporta elementos para esclarecer los motivos del crimen.
El alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, se pronunció después del asesinato, al término de un consejo de seguridad en el que participaron representantes de la Policía, el Ejército y la Fiscalía.
Durante su intervención, recordó la recompensa de 100 millones de pesos para quienes entreguen información que permita dar con los responsables del crimen de Castellanos. También se refirió al asesinato de Julieth Tapias, una mujer que fue baleada ese mismo lunes en la capital nortesantandereana.
Por su parte, George Quintero confirmó que la Gobernación de Norte de Santander ofrecía 50 millones de pesos por información sobre los responsables.
El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, rechazó el homicidio y pidió capturar a los responsables. En declaraciones difundidas después del crimen, sostuvo que el caso no podía quedar impune y afirmó:
“Vamos a perseguir a los responsables con toda la capacidad del Estado y a llevarlos ante la justicia”.
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, también se pronunció sobre el asesinato y aseguró:
“Los vamos a buscar, los vamos a encontrar y tendrán que responder ante la justicia. No habrá tregua frente a quienes atentan contra la vida de los colombianos. Mi solidaridad con su familia y seres queridos”.
Entérese: ¿Qué se sabe del presunto intento de hurto que desató el caos cerca de Unicentro, en Bogotá?
Miguel Armando Castellanos Serrano era mayor retirado de la Policía Nacional y se desempeñó como secretario de Gobierno de Cúcuta. Tras dejar ese cargo a comienzos de 2026, adelantaba actividades para buscar la Alcaldía de la ciudad en las elecciones de 2027.
Era hermano del exsenador Jairo Castellanos, quien se encontraba hospitalizado y debía ser sometido a una intervención quirúrgica cuando ocurrió el asesinato, y de Leandro Castellanos, exfutbolista y actual concejal de Bogotá.
Jairo Castellanos también había sido víctima de un atentado en Arauca ocho meses antes, según la información divulgada tras el crimen de su hermano. En ese ataque murieron dos integrantes de su esquema de seguridad.
Mientras la familia enfrenta las consecuencias del homicidio, los investigadores continúan recopilando pruebas para identificar a los autores materiales y establecer si hubo otras personas involucradas en la preparación del ataque.
Las pesquisas también deberán precisar si existió seguimiento previo, cuál fue la ruta de escape de los agresores y si las amenazas conocidas contra el exfuncionario guardan relación con el asesinato. Por el momento, las autoridades no han establecido públicamente un móvil definitivo.
Bloque de preguntas y respuestas: