Monseñor Báez: «un líder no debe buscar protagonismo ni beneficio personal»
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- enero 12, 2026
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El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, ofreció una profunda reflexión sobre el bautismo de Jesús, en ocasión de la celebración litúrgica de dicho evento el domingo, 11 de noviembre, el cual describió no como “un rito de purificación personal”, sino “el inicio de su misión mesiánica mediante una inmersión total en la condición humana pecadora“.
En su homilía, pronunciada desde la parroquia de Santa Ágata en Miami, Estados Unidos, Báez subrayó la sorprendente humildad del Mesías, quien llega “como uno más, sin signos de superioridad. Se mezcla con la muchedumbre en torno a Juan y se pone en fila en medio la gente que confesaba sus pecados“.
“Antes de ser sumergido en las aguas el Jordán, Jesús se sumerge en el río de la humanidad pecadora“, enfatiza.
El prelado explicó que este gesto revela el verdadero rostro del liderazgo divino, caracterizado “por la humildad y la cercanía a la gente“. Este modelo de liderazgo, explicó Báez, “no busca protagonismo, ni beneficios personales; pone el bien de los demás en primer lugar, comparte la carga de la gente, escucha, acompaña y devuelve protagonismo especialmente a los más pobres y sufridos”.
Báez, conocido por su compromiso con la promoción de la Justicia social, a menudo ha criticado de forma velada y alusiva las brechas que existen en la oposición nicaragüense a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, misma que a través de amenazas y violencia lo llevó al exilio en 2019.
Báez insistió en que Jesús, aun siendo “el Santo de Dios”, alguien que “no conoció pecado”, acepta el bautismo para identificarse plenamente con la humanidad. Es a través de este proceso que se da “el fin de las distancias entre Dios y la humanidad“, explicó el obispo.
En el relato bíblico esta nueva cercanía tiene una dimensión física también, expresado en cielos rasgados, el descenso del Espíritu como paloma y la voz del Padre. Todo ello simboliza que, “por oscuros que sean los días, el cielo estará siempre abierto para nosotros y la mirada providente del Padre no se retirará jamás“.
Báez también contrastó la guía del Espíritu Santo con las ideologías polarizantes que ciegan al mundo actual. “Hoy más que nunca necesitamos ser guiados por el Espíritu“, declaró el obispo, quien considera que las ideologías ofrecen solamente “respuestas absolutas que estrechan la mirada”.
“Simplifican y etiquetan a las personas, confirman prejuicios, alimentan fanatismos. A diferencia de las ideologías, el Espíritu nos dispone a buscar la verdad con humildad, nos abre los ojos para ver la dignidad de las personas, permite el discernimiento del bien común y da valentía para denunciar las estructuras injustas que dividen al mundo y oprimen a los pueblos“, explayó.
Finalmente, el obispo invitó a los fieles a vivir la dignidad recibida en el bautismo: “de cada uno de nosotros Dios dice lo mismo: ‘Este es mi hijo amado, mi hija amada, en quien me complazco’“.
“Vivamos con la conciencia de que el cielo está abierto sobre cada uno como un abrazo y un soplo de vida. Escuchemos cada día la voz consoladora del Padre que nos susurra al corazón: ‘hijo, hija, tú eres mi amor, mi gozo’“, concluyó.