Mientras perfiles oficialistas la critican, Cáritas distribuye la ayuda humanitaria enviada por EEUU
- Cuba
- septiembre 14, 2026
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En un contexto marcado por la pobreza, así como por las tensiones políticas en torno a la ayuda humanitaria enviada por la Administración Trump a Cuba, la Iglesia Católica y Cáritas, bajo la supervisión del jefe de la misión diplomática de EEUU en la Isla, Mike Hammer, distribuyen en Villa Clara los insumos enviados, al tiempo que se defienden de los intentos difamatorios vertidos desde perfiles oficialistas, que intentan rebajar la importancia de la ayuda, así como el buen estado de los productos.
«La dura realidad en la que viven muchos de los beneficiados con la ayuda proveniente del gobierno norteamericano contrasta con la sincera acogida que brindan a los que llegan a sus humildes hogares», indicó en su perfil de Facebook la legación de Cáritas en Santa Clara.
«Saben que lo recibido no será suficiente para cubrir por largo tiempo sus necesidades, pero agradecen de corazón a todos los que han hecho posible este envío de alimentos y productos de aseo», agregó.
Mientras va llegando la ayuda, Hammer visitó este fin de semana a varios de los beneficiados en Quemado de Güines y otros asentamientos, en los que destacó que «Cáritas está haciendo una labor espectacular con el difícil trabajo de llegar a los más vulnerables».
Allí, acompañado por su esposa, visitó la parroquia donde se está almacenando la ayuda humanitaria hasta que se complete la distribución en los próximos días. Asimismo, se reunió con los responsables de organizar la distribución, el monseñor Arturo González Armador y la directora de Cáritas, Vanessa Hernández.
Al hilo del reparto de la ayuda, y para desmentir las informaciones difamatorias que ha hecho circular el régimen, Cáritas compartió el testimonio de Marlene Betancourt, voluntaria en Quemado de Güines. «La entrega de 42 módulos de ayuda provenientes del pueblo de EEUU fue un recordatorio doloroso de la pobreza que nos rodea, ver el sufrimiento de aquellos que no tienen nada material fue desgarrador», dijo.
«Sin embargo, en medio de esta adversidad, encontré signos de esperanza: Pude observar el corazón bondadoso de vecinos que, a pesar de su propia miseria, se alegraban al saber que otros recibirían un alivio, aunque sea temporal», sostuvo y agregó: «Vi la felicidad en los ojos de la abuela por una simple lamparita y me recordó el valor de las pequeñas cosas. Y un padre de cuatro hijos, quien enfrenta la incertidumbre diaria sobre cómo sostener a su familia, me mostró la fuerza del amor».
Este nuevo cargamento de ayuda humanitaria llegó la semana pasada a Santa Clara y está compuesto por 700 kits de alimentos e igual cantidad de productos de higiene, que ya son entregados en Quemado de Güines y Rancho Veloz.
Se trata del segundo envío, toda vez que, a pesar de los reproches de La Habana, el primer lote de esa ayuda de Washington para el pueblo cubano llegó a la Isla el 21 de julio y comenzó a ser distribuido al día siguiente en el occidente del país, en los municipios Bejucal (Mayabeque) y Alquízar (Artemisa).
No obstante, la semana pasada, al presentar el informe anual sobre los daños que La Habana endilga al embargo de EEUU, el canciller del régimen, Bruno Rodríguez, volvió a menospreciar la ayuda humanitaria enviada por la Administración Trump. En tal sentido, se quejó de la supuesta demora en la entrega de los 100 millones de dólares de ayuda humanitaria ofrecidos por EEUU en mayo.
El canciller instó al Departamento de Estado a informarle «cuándo comienza a ejecutarse esa ayuda humanitaria, si incluirá medicina y alimentos, que es una verdadera prioridad para nuestro pueblo y por qué demora largos meses en ejecutarse». «¿Cuándo empezará y sobre todo cuándo terminará?», cuestionó, enfatizando la incomodidad de La Habana frente a estas donaciones.