La ONU vuelve a ‘comprar’ el cuento de la buena víctima del régimen cubano respecto a EEUU
- Cuba
- septiembre 9, 2026
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La Organización de Naciones Unidas (ONU) volvió a validar este miércoles el relato victimista del régimen cubano respecto a las implicaciones del embargo de EEUU. Lo hizo a través de su Consejo de Derechos Humanos, que aprobó hoy en Ginebra, por unanimidad, el informe presentado por la Relatora Especial sobre Medidas Coercitivas Unilaterales, Alena Douhan, tras visitar la Isla y «comprar» cada una de las tesis del castrismo.
El informe, que fue celebrado por La Habana, que lo calificó de «contundente», insta a EEUU a que «se abstenga de utilizar la retórica de las sanciones, las campañas de máxima presión, la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo y las alegaciones relativas al uso de trabajo forzoso como instrumentos políticos o como medios para obtener ventajas económicas».
Igualmente, mientras achaca solo a Washington los males de la Isla, el informe pidió «no aislar a Cuba de la cooperación internacional y del sistema financiero internacional, ni privarla de recursos económicos».
En su informe, la relatora de la ONU pidió a Washington «derogar el estado de emergencia nacional por la supuesta amenaza de Cuba, poner fin a las multas a bancos por vínculos con Cuba y eliminar todos los obstáculos para el envío de remesas».
Abogó, además, por que La Habana y Washington puedan «dirimir sus diferencias mediante el diálogo en lugar de las presiones».
Tras visitar la Isla y reunirse con las máximas autoridades del régimen, Douhan concluyó que «las medidas coercitivas unilaterales de carácter general impuestas a los cubanos» por EEUU «tienen un efecto devastador en toda la población, especialmente en las personas que viven en la pobreza, las mujeres, los niños, las personas mayores, las personas con discapacidad y las personas con enfermedades crónicas».
Sin embargo, no señaló al régimen por el resquebrajamiento integral de la Isla, sino que lo exculpó, al afirmar que «tanto el Gobierno como los ciudadanos encuentran grandes dificultades para planificar a largo plazo».
«Las iniciativas sociales y políticas deben por fuerza seguir planteándose a corto plazo, habida cuenta de la precariedad de la situación, caracterizada por cancelaciones repentinas, retrocesos e imprevisibilidad», apuntó, para justificar el evidente retroceso de La Habana en políticas sociales.
Dijo, asimismo, que «las exenciones humanitarias existentes son ineficaces e insuficientes, están sujetas a procedimientos largos y onerosos y no abarcan la entrega de piezas de repuesto ni de equipos y maquinaria indispensables para el mantenimiento y la recuperación de la economía y de los servicios públicos esenciales».
Esta semana, al presentar el informe anual sobre los daños que La Habana endilga al embargo de EEUU, el canciller del régimen, Bruno Rodríguez Parrilla, apuntó que «ha habido conversaciones con el Departamento de Estado y se mantienen comunicaciones en este sentido». Pero, dijo, el diálogo «no muestra avances ni progresos a partir de la falta de voluntad del Gobierno de EEUU».
Al hilo de lo anterior, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmó este miércoles en una entrevista: «Trágicamente, el pueblo cubano está sufriendo, pero no sufre por nuestra culpa». En este contexto, Rubio apuntó a la incompetencia de la nomenclatura castrista: «No saben gestionar la economía y son ellos quienes han contribuido directamente al sufrimiento del pueblo cubano».
«Lo que no vamos a permitir es que sigan evadiendo las sanciones para beneficiarse a costa del pueblo cubano«, enfatizó.
Ya a finales de 2025, cuando Douhan viajó a la Isla, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) le señaló, a tenor con lo que ahora apunta Rubio, que la «miseria que hoy vive» Cuba «se debe al fracaso del sistema político y económico comunista, y no a las medidas de otros países».
En la misma cuerda se expresó el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC), en un comunicado emitido tras la llegada a La Habana de Douhan, en el que dijo: «En Cuba hay violación de derechos humanos que nada tienen que ver con las condiciones económicas y sociales de los cubanos y sí con la falta de voluntad del Estado cubano de respetar pactos firmados y su propia Constitución».