La masonería cubana cierra filas en torno al líder que el régimen intenta remover
- Cuba
- agosto 10, 2026
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Entidades masónicas dentro y fuera de Cuba han manifestado su apoyo al Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, José Ramón Viñas Alonso, a quien el régimen pretende remover del cargo para el que fue elegido por sus hermanos.
La semana pasada, la titular de la Dirección de Asociaciones del MINJUS, Miriam García Mariño, se presentó en la casa del líder masón para citarlo a una reunión en la sede del Supremo Consejo, que tendría lugar el viernes y en la que debía entregar su cargo.
Al lugar acudieron decenas de masones para dejar claro que solo reconocen a Viñas Alonso como su líder, tras haberlo elegido de acuerdo con lo que dictan sus normas. Sin embargo, García Mariño les exigió que eligieran a un nuevo Soberano Gran Comendador, según se aprecia en un video difundido en la página de Facebook del medio independiente Cubanet.
El abogado del Supremo Consejo, Roberto Ortega, solicitó conocer por qué los masones debían sustituir a Viñas Alonso, pero la funcionaria del MINJUS se negó a dar explicaciones. Según ella, se trataba de una supuesta decisión del Tribunal, aunque en el video no se ve que haya mostrado ningún documento a los masones.
Viñas Alonso también le pidió a García Mariño que le precisara en qué se basaba la exigencia de que él fuera reemplazado, a lo que ella respondió reprochándole por haber convocado a los presentes. No obstante, fue el Canciller del Supremo Consejo, el escritor y periodista Ángel Santiesteban-Pratts, quien hizo un llamado a quienes quisieran manifestar su apoyo al Soberano Gran Comendador a personarse en la sede.
Al no conseguir que los masones se subordinaran a sus pretensiones, García Mariño se retiró del lugar, mientras se escuchaban gritos de «no a la injerencia» y «no más intromisiones».
Además de los masones del Supremo Consejo, Viñas Alonso ha recibido el apoyo de la Asociación de Veteranos Masones de Cuba y de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos (ACAEM), a través de cartas publicadas por Santiesteban-Pratts en su página de Facebook.
El respaldo al Soberano Gran Comendador elegido por los masones cubanos también ha llegado desde fuera de la Isla. Santiesteban-Pratts compartió misivas de la Confederación Iberoamericana de Supremos Consejos del Grado 33 (integrada por Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay, Chile, Bolivia, Perú, República Dominicana, Haití, Cuba, Uruguay, España, Portugal, México, Honduras, El Salvador, Panamá, Venezuela, Ecuador, Costa Rica, Guatemala y Nicaragua); el Supremo Consejo para el Grado 33 de la República del Ecuador y el Supremo Consejo del Grado 33 de Uruguay.
José Ramón Viñas Alonso ha estado en la mira del régimen cubano durante varios años. A finales de julio de 2025, fue sometido a un interrogatorio durante varias horas e instruido de cargos por presunto tráfico de divisas.
El líder masón se convirtió en blanco del régimen cubano por primera vez tras las protestas antigubernamentales que tuvieron lugar los días 11 y 12 de julio de 2021. Ante el estallido, Miguel Díaz-Canel exhortó a las personas afines al régimen a enfrentar a los manifestantes, lo que desató una respuesta represiva tanto de los agentes del orden como de civiles, que fueron armados con palos por las propias autoridades.
El Soberano Gran Comendador criticó la incitación a la violencia del gobernante cubano, en una carta que fue aprobada por la Alta Cámara del Rito.
Viñas Alonso también denunció, en enero de 2024, el robo de 19.000 dólares del Asilo Nacional Masónico Llansó, que estaban resguardados en el Gran Templo, en la oficina del entonces Gran Maestro, Mario Alberto Urquía Carreño.
La denuncia desató una crisis en la masonería cubana, que pareció tener fin con la elección de Mayker Filema Duarte, en septiembre del mismo año, en sustitución de Urquía Carreño. Este último fue expulsado por los masones, pero el MINJUS intentó desconocer esa decisión.
En mayo de 2025, los masones destituyeron a Filema Duarte, quien se había negado a convocar elecciones. El MINJUS también rechazó la destitución.
Cinco meses más tarde, José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta, masón de la logia Federico Valdés del municipio Cotorro, en La Habana, se convirtió en el nuevo Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, como resultado de las elecciones generales celebradas por los masones.
El MINJUS terminó reconociendo a Valdés Menéndez-Cuesta y retirándole su apoyo a Filema Duarte. Sin embargo, ello solo puso en pausa las tensiones entre el régimen y la masonería en Cuba.