Exiliadas documentan 20 años sin libertad de prensa en Nicaragua
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- abril 16, 2026
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El colectivo de periodistas y comunicadoras feministas Las Exiliadas presentó en España el informe “20 años del desmantelamiento de la libertad de prensa en Nicaragua: De la censura selectiva al cierre sistemático de medios independientes”, con el acompañamiento de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
El documento traza un recorrido de dos décadas en las que, según sus autoras, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha impulsado una estrategia “sistemática, planificada y sostenida” para silenciar al periodismo independiente en el país.
La presentación tuvo lugar en la sede de la Asociación de Prensa de Madrid y contó con los comentarios del periodista Carlos Fernando Chamorro, director de Confidencial.
El informe sostiene que Nicaragua ha pasado de contar con un ecosistema mediático diverso a convertirse en un entorno donde ejercer el periodismo implica riesgos como la cárcel, el exilio o incluso la pérdida de la nacionalidad.
El análisis identifica cuatro fases en este proceso:
- La primera, entre 2006 y 2010, se caracterizó por el control del discurso y la estigmatización de la prensa crítica.
- Luego, entre 2011 y 2017, se consolidó una cooptación institucional que permitió al poder político influir en reguladores, frecuencias y recursos estatales.
- A partir de 2018, en el contexto de la cobertura de las protestas sociales, la represión se volvió abierta y violenta.
- Finalmente, desde 2021 hasta la actualidad, el informe describe un cierre total del espacio cívico, marcado por la criminalización del periodismo y el exilio masivo.
Las cifras reflejan la magnitud del impacto: al menos 61 medios han sido cerrados o confiscados, más de 309 periodistas han sido forzados al exilio y el 65% del territorio nacional carece de acceso a información independiente.
Además, al menos 22 periodistas han sido despojados de su nacionalidad, en lo que el informe califica como una política orientada a eliminar voces críticas de forma definitiva.
Durante la presentación, la periodista Maryórit Guevara, integrante de Las Exiliadas, subrayó las consecuencias personales del exilio forzado.
“Salir del país no es solo cruzar una frontera. Es perder redes, ingresos, estabilidad e identidad territorial”, expresó, destacando las dificultades de continuar informando desde fuera del país en condiciones precarias.
Impacto en comunicadoras
El documento también pone énfasis en el impacto diferenciado de la represión sobre las mujeres periodistas.
Según el informe, ocho de cada diez comunicadoras atendidas en programas de acompañamiento psicosocial reportaron haber sufrido violencia sexual.
Estas agresiones incluyen ataques con sesgo de género, amenazas, campañas de difamación y hostigamiento dirigido incluso a sus familias, con el objetivo de intimidar y silenciar.
Pese a este contexto, el informe destaca la persistencia del periodismo independiente nicaragüense, que ha encontrado nuevas formas de operar desde el exilio.
Actualmente, al menos 26 plataformas digitales continúan informando principalmente desde países como Costa Rica, Estados Unidos y España, apoyadas en redes transnacionales y colaboración con fuentes dentro del país bajo estrictas medidas de seguridad.
Finalmente, Las Exiliadas hacen un llamado a la comunidad internacional para fortalecer la presión diplomática, activar mecanismos de rendición de cuentas y garantizar protección integral a periodistas en riesgo.
En particular, insisten en la necesidad de políticas específicas que permitan a comunicadores exiliados continuar ejerciendo su labor sin represalias ni precarización, incorporando además un enfoque diferenciado para atender las necesidades de las mujeres periodistas.
El informe concluye que el ataque a la prensa en Nicaragua ha sido una estrategia deliberada para eliminar el escrutinio público y debilitar la memoria histórica del país.