Estados Unidos: «tolerancia cero» para la dictadura sandinista
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- junio 4, 2026
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La administración del presidente Donald Trump elevó el tono contra el régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo al anunciar una política de “tolerancia cero” hacia Nicaragua, en un mensaje que anticipa una mayor presión diplomática, económica y política contra la dictadura sandinista.
La advertencia fue formulada por Ana Rosa Quintana-Lovett, subsecretaria adjunta para Centroamérica de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, en un testimonio preparado para una audiencia del Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes titulada “Confrontando al régimen totalitario Ortega-Murillo“.
La audiencia tendrá lugar el viernes, 5 de junio. Según el documento, Washington considera a Nicaragua uno de los principales gobiernos adversarios de Estados Unidos en el hemisferio.
“Los dictadores siguen estrechando sus lazos con actores malintencionados como Rusia, China, Cuba e Irán“, afirmó Quintana-Lovett, quien sostuvo que esas relaciones permiten fortalecer los mecanismos de vigilancia interna del régimen y facilitan actividades de inteligencia contrarias a los intereses estadounidenses en Centroamérica.
La funcionaria también prometió que Estados Unidos buscará “poner fin” a las violaciones de derechos humanos atribuidas a la dictadura y adelantó que la Administración Trump está comprometida con la adopción de “soluciones audaces” para enfrentar las amenazas a la seguridad regional.
La fuerza de Washington
Desde que regresó Trump al poder en enero de 2025, Estados Unidos ha ejecutado acciones drásticas contra sus oponentes geopolíticos en el hemisferio, en concreto las dictaduras aliadas del sandinismo en Venezuela y Cuba.
El 3 de enero de 2026, fuerzas del Ejército de los Estados Unidos realizaron un operativo en el que fue capturado el dictador venezolano, Nicolás Maduro. A finales de ese mes, la administración puso en marcha un bloqueo petrolero contra la isla de Cuba, que dependía en gran medida del petróleo venezolano.
La presión contra ambas dictaduras ha implicado, en el caso venezolano, el establecimiento de una administración servil a cargo de la vicepresidente de Maduro, la actual presidente “encargada” Delcy Rodríguez, y en el caso de Cuba, ha llevado a la isla cerca del colapso total de su economía.
Nicaragua es la única de las dictaduras del hemisferio que no ha sido afectada directamente por Estados Unidos, salvo por algunas sanciones económicas dirigidas a operadores del régimen y el núcleo familiar de Ortega. La audiencia por venir podría dar pie a acciones más contundentes contra el régimen.
Legisladores estadounidenses han expresado intención de abordar la situación del régimen sandinista sea por medios puramente legislativos o acciones más directas. Las vocerías estadounidenses también han condenado abusos de derechos humanos perpetrados por la dictadura.