El régimen de Cuba ‘es el único que consistentemente ha incrustado espías en EEUU’, reitera Marco Rubio
- Cuba
- agosto 2, 2026
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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, situó a Cuba como una de las principales amenazas para la seguridad nacional estadounidense, insistiendo en que La Habana ha sostenido una labor de infiltración de organismos sensibles de ese país.
En una entrevista concedida a la cadena Fox News, el político de origen cubano respaldó el reciente informe del Departamento de Estado sobre la Isla en el que se alerta de las actividades de inteligencia e influencia atribuidas al régimen cubano, y aseguró que La Habana logró infiltrarse en instituciones estadounidenses durante décadas.
«Si observas la historia del espionaje en Estados Unidos, [el régimen de] Cuba es el único país que consistentemente ha implantado e incrustado espías en nuestro sistema, sin siquiera pagarles», afirmó.
El jefe de la diplomacia estadounidense recordó varios casos de infiltración en organismos de inteligencia y sostuvo que el régimen cubano también desempeñó un papel relevante en operaciones de influencia política tanto en América Latina como en Estados Unidos.
En este sentido, defendió que las protestas de los últimos años en territorio estadounidense responden a redes organizadas y financiadas en las que, según dijo, La Habana desempeña un papel relevante para ejercer presión sobre responsables políticos estadounidenses.
Asimismo, rechazó las críticas que cuestionan el informe e insistió en que esta realidad representa una amenaza que no puede ignorarse, al tiempo que cargó contra quienes mantienen posiciones favorables hacia La Habana.
«Sé que hay muchas personas en la academia estadounidense, y francamente en la prensa estadounidense, que simpatizan con el régimen cubano», señaló, antes de sostener que esa simpatía también se dio en distintos momentos dentro de la propia Administración estadounidense.
«Dejemos de lado mi historia personal como cubanoamericano criado en Miami. Esto está a apenas 90 millas de nuestras costas. Un Estado fallido, dictatorial y alineado con los peores adversarios de Estados Unidos es una amenaza directa a nuestra seguridad nacional», remarcó.
Venezuela: transición política y recuperación económica
Respecto a Venezuela, Rubio defendió que cualquier proceso de democratización requerirá tiempo debido a las décadas de permanencia del chavismo en el poder y explicó que la prioridad inicial pasa por estabilizar el país antes de avanzar hacia una transición política.
En ese proceso, consideró imprescindible reconstruir la economía y ofrecer garantías jurídicas que permitan recuperar la inversión extranjera.
«Necesitas tener leyes, reglas y regulaciones en vigor para que los inversores de América y del mundo puedan entrar e invertir de manera segura y crear prosperidad. En última instancia, tienes que tener una transición», declaró.
Rubio también abogó por una reconciliación nacional que desemboque en elecciones legítimas y apuntó a los procesos de transición vividos en Europa del Este tras la caída de la Unión Soviética como posibles referencias.
La relación con China
Sobre las relaciones entre Washington y Pekín, el secretario de Estado reconoció que ambos países competirán en ámbitos estratégicos, si bien defendió la necesidad de mantener canales de diálogo permanentes para evitar una escalada de las tensiones.
A su forma de ver, uno de los principales activos de la actual Administración de Estados Unidos es precisamente la relación directa entre Trump y Xi Jinping.
«La base de eso es la relación que el presidente Trump tiene con el presidente Xi, que es una relación de respeto mutuo y se llevan bien», afirmó.
En esta línea, Rubio defendió que sería «irresponsable» romper la comunicación entre las dos mayores potencias mundiales, pese a sus diferencias en materia económica, militar y geopolítica.
En este contexto, defendió también el giro de la política exterior y económica impulsado por Trump tras considerar que Estados Unidos asumió durante años decisiones equivocadas después del final de la Guerra Fría.
«Lo que ven que está haciendo ahora el presidente Trump es reequilibrar esas cosas, en la economía usando aranceles, en la geopolítica usando nuestra presencia en el mundo, especialmente en el Hemisferio Occidental», señaló.
Irán: presión para impedir el desarrollo nuclear
En lo que a Irán respecta, el secretario defendió la actuación de Trump frente a Teherán y dijo que la actuación militar estadounidense modificó el equilibrio estratégico al debilitar las capacidades defensivas iraníes.
«No creo que el régimen iraní enfrentara nunca a un presidente como el presidente Trump, que es alguien que realmente toma medidas de acción», manifestó.
Si bien reiteró que el objetivo de la Casa Blanca sigue siendo impedir que Irán obtenga armamento nuclear, el titular del Departamento de Estado añadió que el comportamiento del régimen iraní también debe modificarse.
«El régimen tiene que cambiar. El régimen iraní tradicionalmente fue expedicionario. En esencia, su visión es que no solo quieren gobernar Irán, sino que quieren gobernar la región», argumentó, incidiendo en que la única forma de provocar ese cambio es elevar el costo de esa estrategia.
Mediación entre Rusia y Ucrania
En relación a la guerra en Ucrania, el secretario declaró que Estados Unidos seguirá buscando oportunidades para impulsar un proceso negociador entre Moscú y Kiev, aunque reconoció que ambas partes mantienen posiciones muy alejadas.
«El presidente dejó muy claro que Estados Unidos puede desempeñar un papel en lograr el fin de esa guerra. Vamos a seguir explorándolo», indicó.
En este sentido, reivindicó el papel de Donald Trump como el único dirigente con la capacidad para reunir a ambas partes y garantizó que el magnate neoyorquino es «el único líder en el mundo que puede hacer que el lado ruso y el lado ucraniano se sienten a hablar de cómo ponerle fin» al conflicto iniciado en febrero de 2022.