El OCDH pide a la Unión Europea investigar la brigada médica cubana en Italia
- Cuba
- septiembre 12, 2026
- No Comment
- 4
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) pidió a funcionarios y autoridades de la Unión Europea investigar posibles situaciones de trata de personas dentro de la brigada médica cubana desplegada en Italia y adoptar medidas de protección para los profesionales afectados.
La petición fue planteada durante reuniones de trabajo celebradas en Bruselas, en un momento especialmente crítico para la misión cubana en Calabria. Decenas de médicos han abandonado el contingente y buscan continuar trabajando en Italia de manera independiente. A ello se suma la interrupción, desde finales de julio, del mecanismo mediante el cual La Habana recibía la mayor parte de sus salarios, tras quedar inhabilitada la cuenta italiana de la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos (CSMC) para realizar operaciones.
«Hay víctimas de trata de personas, por lo que hemos pedido que se les proteja», afirmó la doctora Daily Coro, responsable del tema en el OCDH.
Coro señaló además las consecuencias que tiene para el sistema sanitario de la Isla el envío de profesionales al exterior. «Reiteramos a los funcionarios con los que nos reunimos que esas misiones tienen un impacto directo sobre la atención médica dentro de la isla».
Según los datos citados por la organización, «el sistema de salud cubano ha perdido un 30% de su personal desde 2023, mientras hay aproximadamente 23.000 profesionales sanitarios trabajando fuera del país». Actualmente, añadió el OCDH, permanecen en Italia unos 200 integrantes de la brigada cubana.
Durante reuniones de trabajo en Bruselas, los activistas agradecieron a los grupos parlamentarios haber incluido una denuncia sobre las misiones médicas cubanas en la Resolución del Parlamento Europeo del 18 de junio de 2026 sobre la represión política y la situación humanitaria en Cuba.
«Recordamos que las misiones médicas han sido objeto de examen por organismos internacionales de derechos humanos, incluyendo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y diversos mandatos de Naciones Unidas», dijo Coro.
Esos pronunciamientos internacionales han abordado diversas condiciones impuestas a los profesionales cubanos durante sus misiones en el exterior. Según Coro, «dichos informes recogen alegaciones recurrentes relativas a la retención estatal de entre el 75% y el 90% de las remuneraciones en determinados destinos, extensas jornadas de trabajo, restricciones de movilidad, supervisión de la vida privada, limitaciones para la reunificación familiar y trabas en la obtención de documentación profesional».
El mecanismo documentado en Calabria
La investigación De La Habana a Calabria: La estafa perfecta a los médicos cubanos reconstruyó cómo funciona ese sistema en Italia. Aunque las autoridades sanitarias de Calabria depositan directamente y en su totalidad los salarios en las cuentas de los profesionales cubanos, los coordinadores de la misión les comunican posteriormente cuánto deben transferir a una cuenta italiana de la CSMC.
A partir de nóminas, transferencias bancarias, comunicaciones internas, contratos y testimonios de integrantes de la misión, la investigación documentó que los médicos trabajan 38 horas semanales y reciben de las autoridades sanitarias italianas un salario bruto de alrededor de 4.700 euros mensuales. El sistema de retenciones establecido por la parte cubana asigna a la CSMC hasta el 71,5% de lo cobrado por los médicos.
El mecanismo opera después de que el dinero ha llegado a las cuentas de los profesionales. Los responsables de la misión calculan las cantidades que corresponden a la CSMC y ordenan a los médicos transferirlas a la cuenta de la empresa estatal cubana en Italia en un plazo de 24 horas.
Ese circuito se interrumpió a finales de julio, cuando la cuenta bancaria de la CSMC fue congelada. Seis fuentes consultadas posteriormente por DIARIO DE CUBA, entre ellas dos integrantes de la misión, confirmaron que las transferencias destinadas a la CSMC fueron devueltas o quedaron bloqueadas y que los médicos recibieron instrucciones de conservar temporalmente en sus propias cuentas el dinero que hasta entonces debían entregar a la empresa cubana.
La interrupción ocurrió pocos días después de que Estados Unidos sancionara a la CSMC, el 23 de julio. Washington incluyó a la comercializadora entre las entidades sancionadas por su participación en el programa cubano de exportación de servicios médicos. Hasta ahora no se ha establecido públicamente una relación causal entre esas sanciones y la inhabilitación de la cuenta bancaria de la empresa en Italia.
El problema financiero coincide con otro cambio dentro de la misión. En julio, el presidente de Calabria, Roberto Occhiuto, reconoció que 63 médicos respondieron a una convocatoria de las autoridades regionales para optar por una contratación independiente del Gobierno de Cuba.
Para quienes consigan estos contratos, el cambio implica también salir del mecanismo de retenciones: podrán continuar trabajando en la sanidad pública italiana sin tener que transferir a la CSMC la parte de sus ingresos exigida en el marco de la misión.
La petición del OCDH coloca ahora ante las instituciones de la Unión Europea una cuestión que hasta el momento se había abordado principalmente desde el ámbito laboral y de los derechos humanos: si las condiciones impuestas a los médicos cubanos en territorio europeo pueden constituir también trata de personas y qué obligaciones tendría la UE respecto a su protección.