El adoctrinamiento y la propaganda del régimen de Cuba se expanden en México
- Cuba
- septiembre 8, 2026
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La Embajada del régimen de Cuba en México se ha convertido en la punta de lanza del adoctrinamiento en ese país, con una veintena de acciones de carácter político, ideológico o de diplomacia pública en apenas cinco semanas, con énfasis en la celebración de la figura de Fidel Castro.
Entre el 1 de agosto y el 8 de septiembre pasados, la sede diplomática ha desplegado una agenda de propaganda con dos propósitos fundamentales: presentar al exdictador y a la Revolución Cubana de manera positiva y reforzar la narrativa del embargo de Washington contra La Habana como la causa de los problemas de la Isla. El énfasis de esa campaña ha estado dirigido a los jóvenes mexicanos.
Culto y rehabilitación de Fidel Castro
En las redes sociales de la Embajada puede seguirse el rastro de las acciones propagandísticas. El domingo 6 de septiembre, por ejemplo, en su perfil de X se reseñó la charla ofrecida por la investigadora del Centro Fidel Castro de La Habana, Adriana Pupo Rey, a alumnos de nuevo ingreso de la escuela Preparatoria Oficial Número 296 de Tultitlán, en el Estado de México, que lleva por nombre el del exdictador cubano.
Según la nota, Pupo Rey habló a los adolescentes sobre el «legado histórico, político, intelectual y humano» de Castro, como parte de «acciones de acercamiento y divulgación» que realiza la Embajada.
La escuela fue fundada en agosto de 2010 como un proyecto educativo de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ), una organización social autónoma de México creada en 1987 con objetivos como mejorar las condiciones de vida de las comunidades urbanas y rurales mediante la movilización colectiva.
La visita de Pupo Rey a la escuela fue una actividad organizada por la sede diplomática cubana aprovechando la asistencia de la investigadora al seminario «100 años de Fidel: memoria y legado en la experiencia de la Revolución Cubana», que tuvo lugar el 2 de septiembre en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución afín al régimen de la Isla.
La investigadora ensalzó en su intervención la campaña de alfabetización realizada en Cuba, el papel de la cultura en la construcción de la nueva sociedad, la creación de medios de comunicación como la agencia oficial Prensa Latina, destinada a difundir la propaganda de La Habana, entre otras iniciativas posteriores a 1959.
Según Pupo Rey, la Revolución consiguió «integrar en un único proceso todas las esferas más representativas e indispensables de la sociedad, encauzadas a un mismo fin: la justicia social, la igualdad, la libertad plena del hombre».
Ese mismo día, Johana Tablada, segunda jefa de misión de la Embajada de Cuba en México, asistió a la inauguración de la Convención Internacional «A 25 años de Durban», organizada por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y el Programa Universitario de Diversidad Cultural e Interculturalidad de la UNAM.
A este encuentro asistió una delegación de la Isla en la que estaba Kenia Serrano, funcionaria ideológica que hasta 2017 presidió el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). En su intervención, Serrano «recordó la presencia de Fidel» en la Conferencia Mundial contra el Racismo celebrada en 2001 en Sudáfrica, y condenó el embargo de EEUU.
La campaña oficial por el centenario de Fidel Castro ha sido central para la agenda de influencia de la sede diplomática cubana en México. El culto y la rehabilitación del exdictador se ha manifestado en la presentación de libros, películas, exposiciones, la celebración de actos de masas y actividades culturales a través de las cuales se desliza la propaganda de La Habana.
Por ejemplo, presentar la Revolución Cubana como fuente de educación, salud, cultura y justicia social permite hacer propaganda antiestadounidense, al leer la grave crisis que sufre la Isla como resultado de la «guerra económica», el «bloqueo» o las «agresiones» de Washington.
Basta con mirar el perfil de X de la sede diplomática el 5 de septiembre. Según este, durante el seminario de la UNAM sobre «Crisis de la hegemonía estadounidense y la recomposición geoeconómica y geopolítica en América Latina y Medio Oriente», Tablada defendió la necesidad de «disputar» lo que denominó la desinformación de EEUU. La funcionaria cubana estuvo acompañada por el embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh.
La construcción de redes políticas mexicanas
En estas acciones de la Embajada, las estructuras institucionales de Morena, el partido de Gobierno, son decisivas. A través de las Juventudes de Morena, el Grupo Parlamentario de Hermandad con Cuba, las llamadas organizaciones de solidaridad con la Isla y los sindicatos y colectivos mexicanos, todos prorrégimen, se amplifica la propaganda.
En el ámbito académico, las conexiones de la sede diplomática cubana con la UNAM y el INEHRM (Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México), instituciones públicas históricamente favorables a La Habana, le permiten acceder a espacios de legitimidad.
El INEHRM, por ejemplo, celebró en agosto el foro «La Revolución Cubana vista desde la mirada de México», en el que brindó tribuna al embajador cubano, Eugenio Martínez.
En el periodo analizado, Martínez presentó además en foros públicos el libro «La contraofensiva estratégica», de Fidel Castro. Asimismo, presidió el acto por el centenario del exdictador, en el que participaron alrededor de 500 invitados, incluidos representantes de Morena, diputados federales, funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, académicos, artistas y periodistas. La Embajada convirtió el acontecimiento en una pieza de comunicación política.
Los diputados de Morena no solo participan en estos actos, sino que a menudo aparecen en el rol de organizadores de homenajes a Castro, algo que la Embajada utiliza en su narrativa para reforzar la idea de la «hermandad» México-Cuba y de apoyo mexicano al régimen cubano.
La diplomacia cultural
La agenda de la sede diplomática abunda en acciones de propaganda solapadas como actos culturales. Por ejemplo, el 21 de agosto la Biblioteca del Centro Cultural de Tequisquiapan, en Querétaro, inauguró una muestra de carteles sobre Fidel Castro y un ciclo de cine cubano que finalizará el 9 de octubre.
Al presentar la muestra, Norma Rodríguez Derivet, la consejera de cultura de la Embajada cubana, y Agustín Tornés, agregado cultural cubano, «se refirieron a la política cultural de la Revolución liderada por Fidel en la que el ICAIC, primera institución cultural fundada en 1959, ha desempeñado un papel destacado», reseñó la Embajada en sus redes.
A la lista se suma la inauguración de la exposición «Amoríos del marabú», del pintor cubano Nelson Domínguez; de la muestra fotográfica «Fidel es Fidel», del fotógrafo Roberto Chile, quien fue el documentalista personal del exdictador en sus últimos años en el poder, y de «Luz para Cuba», grabados en linóleo realizados por 16 artistas mexicanos.
Tanto Eugenio Martínez como Johana Tablada han ofrecido entrevistas en las últimas semanas a medios locales como el Canal 6 y el Canal Catorce. El 13 de agosto, en el programa «Mañanera 360» del segundo medio, Tablada comentó que «ningún país del mundo merecería que un país poderoso u otro vecino trate de dominarlo por la fuerza». Paradójicamente, La Habana no ha condenado la invasión de Ucrania por Rusia.
El régimen de Cuba insiste en convertir a México en su nueva Venezuela. Para ello expande las redes comerciales que le permiten contar allí con una plataforma para sus negocios, mientras rediseña el escenario de propaganda que perdió en América Latina.