Derechistas piden intervención militar contra el sandinismo
- Uncategorized
- abril 8, 2026
- No Comment
- 23
Un colectivo de organizaciones dedicadas al activismo político de la diáspora nicaragüense en Estados Unidos, auto-indentificadas de derecha, ha pedido a Estados Unidos que ejecute una intervención militar en Nicaragua por lo que perciben como una “errática, incoherente y contraproducente” dirección e la praxis de la oposición nicaragüense.
Así lo reflejaron en una carta dirigida a Christopher Landau, subsecretario de Estado del Departamento de Estado, en una carta con fecha del lunes, 6 de abril. Su oposición fundamental es a que “se haya promovido la narrativa de negociar procesos electorales ‘democráticos’ con un régimen que carece de legitimidad e institucionalidad“.
“Esta estrategia debilitó la lucha cívica sociopolítica iniciada en abril de 2018, cuyo objetivo era la salida del sandinismo y la transformación del sistema. Nuestras organizaciones contribuyeron activamente con apoyo económico, expresión pública y humanitaria a exiliados y manifestantes, tanto en Estados Unidos como en Costa Rica, tras el estallido de abril de 2018″, agrega.
“Incluso apoyamos a ciertos actores de la pseudooposición porque creíamos que luchaban junto al pueblo por una alternativa genuina de cambio frente al sistema sandinista-liberal surgido del pacto entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán“, añade.
Los denunciantes insisten en que desde 2021 ha habido “una grave desviación” de propósito y que otros actores de la oposición “optaron por participar en un proceso electoral sin condiciones mínimas” al cual se opusieron y denunciaron públicamente, refiriéndose a las votaciones de ese año, en que el régimen encarceló a los principales candidatos opositores.
“Regresaron al país, aunque algunos de ellos supuestamente tenían orden de captura, legitimando con su presencia una farsa electoral que únicamente sirvió para consolidar la dictadura“, dijeron las organizaciones y, a su vez, acusaron a esta facción opositora de estar “compuesta por exoperadores políticos, paramilitares, agentes estatales y sectores empresariales vinculados al mismo sistema que dicen combatir, con relaciones sandinistas y partidos liberales que pactaron con la dictadura“.
Asimismo, destacaron que habrían supuestamente recibido “más de 150 millones de dólares en financiamiento de organismos” como la Agencia de los Estados Unidos para la Cooperación Internacional (USAID), el National Endowment for Democracy (NED, por sus siglas en inglés), el International Republican Institute, la Unión Europea y la fundación de activismo progresista Open Society del magnate y especulador George Soros, entre otros.
Las propuestas
Ante lo que perciben como una falta de “coherencia, unidad y estrategia efectiva para desmantelar el sistema, operando
fragmentados pese a sostener una narrativa ficticia de unidad“, las organizaciones plantean cinco puntos para abordar la crisis sociopolítica que aqueja al país bajo dictadura.
- Acción militar contundente frente a la narcotiranía sandinista de Ortega-Murillo
- Reconocer formalmente la ilegitimidad del régimen en la OEA
- Declarar al FSLN como organización criminal terrorista
- Reactivar la NICA Act
- Aplicar sanciones conforme a las leyes Global Magnitsky y/o RENACER
“Estas medidas buscan atacar la raíz del problema, ya que no es viable una transición democrática dentro del mismo marco sandinista. Sin desarticular el sistema secuestrado por la dictadura, cualquier intento de cambio corre el riesgo de repetir errores del pasado similares a los que se dieron en 1990, durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro“, continúa el mensaje.
El prospecto de acción militar de Estados Unidos en Nicaragua, sea directamente a través de una intervención o indirectamente a través de bloqueos como el que vive Cuba desde finales de enero, se ha vuelto un prospecto cada vez menos lejano luego de que una operación militar de Estados Unidos derrocase al dictador venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero.
Sin embargo, se trata de uno de los escenarios más controvertidos dentro de la oposición nicaragüense más ampliamente, con propuestas anteriores —como la del ex-magistrado sandinista Rafael Solís— acabando condenadas casi unánimemente dentro del grueso de los actores políticos de la oposición.
La carta fue firmada por Aida Carrión, a nombre de la organización de Nicaragüenses-Estadounidenses Unidos por la República; y Milton González, a nombre del Bloque Nicaragüense de Derecha Antisandinista, dos agrupaciones de base en el exilio nicaragüense congregado sobre todo en Miami, Florida.