
Diosdado Cabello es el centro de la represión del chavismo, según expertos de la ONU
- Cuba
- marzo 20, 2025
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Durante varios años la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU, dedicada a documentar presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela, no encontró responsabilidad directa de Diosdado Cabello en los numerosos casos de violaciones de derechos humanos del chavismo, pero eso cambió después del 28 de julio pasado y la posterior represión desatacada desde el poder.
Las elecciones del 28 de julio pasado constituyen una suerte de parteaguas. Por un lado, dejaron en evidencia, según las actas electorales recabadas por la oposición prodemocracia, que Nicolás Maduro no obtuvo la mayoría de votos y el chavismo perdió el respaldo popular; y al mismo tiempo abrió una dura revancha represiva que se viene documentando por entidades especializadas.
Semanas atrás, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dio cuenta de un clima represivo extendido tras el 28J, y a esto se suma la actualización de sus reportes que presentó en Ginebra el trío de expertos designados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuya misión se inició en 2019 y cuyo mandato estará vigente hasta octubre de 2026.
Marta Valiñas, presidenta de la Misión, denunció un «patrón de actuación» consistente en represión sistemática contra disidentes, que ya se venía documentado desde años atrás. Entretanto, otro de los tres expertos, Francisco Cox, señaló la incomunicación de 150 extranjeros detenidos, acusados de conspiración, en violación del derecho internacional.
Además, el grupo de expertos confirmó un hecho muy grave. En el contexto de la represión posterior al 28J, en el estado Aragua, al centro de Venezuela, militares dispararon sin aviso desde una instalación castrense, causando siete muertes. La misión identificó a los responsables.
La Misión de Determinación de los Hechos de la ONU resaltó un cambio de primer orden en la cadena de mando en Venezuela. Históricamente considerado el número dos del régimen, una vez que Hugo Chávez ungió a Maduro al despedirse de los venezolanos, Cabello pasó a tener un rol de primer orden al tomar las riendas del aparato represivo tras el 28J.
Políticamente, como lo reseñó DIARIO DE CUBA, Maduro apostó por cerrar filas, tras la imposibilidad de demostrar un supuesto triunfo electoral que le permitirá prolongarse en el poder por un periodo más entre 2025 y 2031.
Maduro no solo trajo al Gabinete de Gobierno a su némesis Diosdado Cabello, usualmente considerado el número dos del régimen (pero quien estuvo opacado por algún tiempo), sino que lo convirtió en vicepresidente de Seguridad y le puso al frente del estratégico Ministerio del Interior.
Con un nuevo aire de poder, Cabello llevó adelante cambios en los dos órganos principales de seguridad, el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y la Dirección de ContraInteligencia Militar (DGCIM). Se trata, según analistas políticos, de una recomposición favorable a Cabello, a quien se le suele ver en una línea dura, intransigente y por tanto negado a cualquier negociación, así como distante de los intereses de la dictadura de Cuba en Venezuela.
El SEBIN y la DGCIM son los dos órganos señalados, principalmente, por sus responsabilidades en torturas, detenciones arbitrarias, abusos sexuales y tratos crueles, entre otras tantas actuaciones de uniformados contra la disidencia.
Son centenares de casos los que ha documentado la Misión de Verificación de los Hechos, en los últimos años.
Tanto en el SEBIN como en la DGCIM, Cabello logró poner fin a la permanencia en cargos directivos, en ambas entidades, de figuras militares que no le eran afines. Es tal el control que ha logrado ahora el número dos en esta nueva etapa del madurismo, que logró colocar a un primo suyo al frente del SEBIN.
Tras la ola de detenciones masivas en los días inmediatamente posteriores al 28J, en las que el propio Maduro cifró las detenciones por encima de 2.000 (incluyendo adolescentes), a partir de septiembre según la misión de la ONU se volvió a un esquema de detenciones selectivas: activistas sociales, periodistas, voluntarios electorales vinculados a María Corina Machado, entre otros.
La Misión destacó que entre septiembre y diciembre de 2024 se registraron, al menos, 42 arrestos, y 84 más en los primeros 15 días de enero de 2025, en torno a la toma de posesión de Maduro que tuvo lugar el 10 de enero en compañía de los dictadores de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y de Nicaragua, Daniel Ortega.
Según los expertos, en diversos casos las detenciones estuvieron acompañadas de desapariciones forzadas de corta duración.
«Nuestras conclusiones son abrumadoras: no solo no ha habido mejoras, sino que las violaciones se han intensificado, alcanzando niveles de violencia sin precedentes», expresó Valiñas este 18 de marzo en Ginebra ante el pleno del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
La misión de la ONU señaló a Diosdado Cabello como «el centro del aparato represor del Estado», desde su nombramiento en agosto pasado como ministro del Interior y vicepresidente de Seguridad.
Además de la persecución política, el informe de los expertos de la ONU destaca la implementación reciente de sendas leyes que permiten al Gobierno de Maduro castigar con hasta 30 años de prisión e inhabilitación política de hasta 60 años a quienes sean considerados una amenaza para el Estado.