Canasta básica registra leve baja, pero sigue inalcanzable
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- marzo 18, 2026
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El costo de la canasta básica en Nicaragua se mantuvo por encima de los 21 mil córdobas para febrero de 2026, reflejando una leve reducción respecto a enero, pero sin aliviar la presión económica sobre los hogares, según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE).
El informe oficial indica que la canasta básica se ubicó en 21 164 córdobas en febrero, lo que representa una disminución de 85 córdobas en comparación con enero, cuando alcanzó los 21 249.74 córdobas.
A pesar de esta leve baja mensual, el costo se mantiene en niveles históricamente altos y muy por encima de la capacidad adquisitiva de la mayoría de las familias nicaragüenses.
Alimentos siguen marcando la presión
El rubro de alimentos —el de mayor peso dentro de la canasta— continuó siendo el principal factor de presión. Aunque en febrero registró una ligera reducción de alrededor de 94 córdobas, sigue representando más de 15 mil córdobas mensuales para una familia promedio.
Dentro de este grupo, algunos productos continuaron al alza, especialmente lácteos y proteínas. El queso, por ejemplo, superó los 123 córdobas por libra, mientras otros productos como pescado y tomate también mostraron incrementos, en contraste con bajas puntuales en hortalizas como cebolla o repollo.
Esta dinámica confirma una tendencia sostenida: los alimentos siguen siendo el componente más volátil y determinante en el encarecimiento del costo de vida en Nicaragua.
Comparación interanual: una tendencia al alza
En términos interanuales, el aumento sigue siendo evidente. En enero de 2025, la canasta básica se ubicaba en 20 394 córdobas, mientras que en febrero de ese mismo año rondaba los 20 600 córdobas. Esto implica que, en apenas un año, el costo ha subido en aproximadamente 500 a 800 córdobas, consolidando una tendencia de incremento sostenido que se arrastra desde años anteriores.
De hecho, la canasta cerró 2025 por encima de los 20 800 córdobas, lo que confirma que el umbral de los 21 mil córdobas alcanzado en 2026 no es un fenómeno aislado, sino parte de un encarecimiento progresivo del costo de vida.
La inflación oficial reportada por el INIDE se mantiene relativamente baja —0.80% en febrero y 2.86% interanual—, los incrementos en alimentos y servicios clave siguen impactando directamente el bolsillo de los hogares.
Nueve de las doce divisiones del índice de precios registraron aumentos en febrero, destacando alimentos, educación, transporte y servicios, lo que evidencia una presión generalizada sobre el consumo.
Brecha persistente con los ingresos
El contexto se agrava al contrastar el costo de la canasta con los ingresos. El salario mínimo promedio en Nicaragua ronda los 8882 córdobas, muy por debajo del costo total de la canasta básica.
Esto significa que una familia necesita más de dos salarios mínimos —e incluso tres en algunos sectores— para cubrir sus necesidades básicas, lo que deja en evidencia una brecha estructural entre ingresos y costo de vida.
En términos prácticos, el costo de vida en Nicaragua continúa en niveles elevados, impulsado principalmente por el precio de los alimentos, mientras los ingresos permanecen rezagados. El resultado es una presión constante sobre los hogares, en un contexto donde cubrir la canasta básica sigue siendo un desafío para la mayoría de la población.