De México a Cuba: las rutas del negocio que alimenta la escasez

De México a Cuba: las rutas del negocio que alimenta la escasez

  • Cuba
  • agosto 6, 2026
  • No Comment
  • 49

Un cargamento de leche en polvo despachado desde México conecta a un comandante histórico de la Revolución cubana con las tiendas en dólares del conglomerado militar GAESA. DIARIO DE CUBA siguió el rastro del producto hasta los catálogos virtuales y los estantes de establecimientos comerciales en la Isla, donde llegó a venderse por más de tres veces su costo de importación.

El envío, registrado en plataformas de datos aduanales, coincide con la diversificación de las relaciones económicas bilaterales tras la llegada al poder del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en diciembre de 2018.

El partido, fundado por Andrés Manuel López Obrador, convirtió el acercamiento a La Habana en una política de Estado que incorporó nuevas áreas de cooperación y amplió las fuentes de ingresos del Gobierno cubano, especialmente con la contratación de miles de médicos de la Isla, y las exportaciones de crudo y derivados por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex). La estrategia, que ha tenido continuidad durante la presidencia de Claudia Sheinbaum desde 2024, promete expandirse.

El 20 de abril de 2026, durante su habitual conferencia de prensa matutina en Ciudad de México, la presidenta Sheinbaum anunció que su Gobierno estudiaba nuevas oportunidades de inversión y acuerdos comerciales con Cuba para «apoyar al pueblo cubano» frente a la crisis económica y energética de la Isla. Igualmente mencionó un supuesto interés de empresas privadas y mixtas mexicanas en ampliar su presencia en el mercado cubano.

Pero acceder al mercado cubano implica insertarse en un sistema donde el comercio exterior y las principales redes de distribución están controlados por las Fuerzas Armadas. El cargamento de leche ofrece una ventana para comprender esta arquitectura.

Su recorrido ilustra cómo negocios vinculados a figuras cercanas al poder en Cuba prosperan en un contexto de escasez y desplome de la producción nacional, al amparo de un marco legal que reserva al Estado el monopolio de las importaciones y limita la competencia privada.

Alcona S.A. en la ruta de la leche

En septiembre de 2023, la Sociedad Mercantil Cubana Alcona S.A. importó de México 25 toneladas de leche en polvo —un contenedor lleno en peso bruto— por un valor de 76.230 dólares, según  los registros de la plataforma de datos de importación y exportación Panjiva. La productora y exportadora fue la Comercializadora Rapifruit S.A. de C.V., radicada en Jalisco y proveedora habitual de entidades públicas mexicanas.

La mercancía salió por el puerto de Altamira, en Tamaulipas, y según el Bill of Lading o documento de embarque, consistía en leche en polvo de las marcas Numalac (en bolsas de 200 gramos) y La Perla (de un kilo), ambas en formatos listos para su venta directa al consumidor. Es decir, se trata de productos terminados, empaquetados y diseñados para un mercado minorista exclusivo en Cuba.

Pero Alcona S.A. no es una empresa cualquiera dentro del sistema económico cubano. Es la comercializadora del grupo estatal Flora y Fauna, adscrito al Ministerio de la Agricultura y presidido por el comandante de la Revolución Guillermo García Frías, una de las figuras históricas más cercanas a Fidel Castro.

Creada en 1995, la empresa combina la exportación de recursos naturales cubanos con la gestión y comercialización de activos biológicos de alto valor. También, según su sitio web, actúa como uno de los principales canales estatales para colocar en mercados internacionales productos como el carbón vegetal de marabú, así como animales vivos seleccionados —entre ellos caballos de raza, aves exóticas y otras especies— destinados a nichos especializados en Europa y Asia.

Su función como importadora, en cambio, trasciende estos rubros. Documentos de licencias federales de exportación de Estados Unidos, analizados por DIARIO DE CUBA, la sitúan como destinataria final, junto a otras entidades estatales cubanas, de materiales de construcción, electrodomésticos, productos de higiene, vehículos, equipos de pesca y otros bienes por cientos de millones de dólares, entre 2024 y 2025.

La participación de Alcona en el comercio de la leche cambia la naturaleza de la operación: no se trata de una importación privada, sino de un movimiento dentro de un entramado donde confluyen estructuras estatales, intereses económicos y canales de captación de divisas, con implicaciones políticas y sociales.

Leche en dólares, no en pesos cubanos

Una búsqueda en plataformas de comercio electrónico que abastecen a consumidores en Cuba permitió localizar exactamente las mismas marcas que figuran en los registros aduaneros.

En el caso de La Perla (1 kg), el producto se comercializaba hasta inicios de junio en EnvíosCuba.com por 10,21 dólares la unidad, mientras que Numalac (200 g) registró un precio de 2,39 dólares en la misma plataforma en línea. EnvíosCuba.com era el nombre de la marca bajo la que operaba NACTWS S.L., una empresa española con sede en Palma de Mallorca que actúa como intermediaria comercial y logística para el envío de productos a Cuba, como demostró una investigación del medio CubaNet. La plataforma cerró justo al entrar en vigor, en junio, la Orden Ejecutiva 14404 del 1 de mayo de 2026, que amplió las sanciones de EEUU contra personas y entidades vinculadas al aparato estatal cubano y precipitó la salida de Visa y Mastercard de la Isla.

Los precios son consistentes con la evolución del mercado cubano. En junio de 2023, el ministro de la Industria Alimentaria, Manuel Santiago Sobrino Martínez, reconoció que la producción nacional de leche había caído en 38 millones de litros y que el país dependía de pequeñas importaciones para cubrir la demanda. Ese mismo año, el precio de la leche en polvo en el mercado cubano aumentó un 70% respecto a los máximos registrados en 2022, según cifras oficiales y reportes de prensa. Ese incremento permite estimar su precio en torno a los 10,70 dólares, muy similar al precio de La Perla y otros productos equivalentes en los catálogos online.

Estas plataformas no operan como e-commerce convencionales: están diseñadas para que compradores en el exterior —generalmente cubanos de la diáspora— paguen en divisas productos que se entregan en el interior de Cuba mediante redes locales de distribución, con inventarios previamente importados por empresas autorizadas.

Alcona S.A. figura entre las empresas estatales autorizadas a importar y exportar mercancías para empresas estatales y del sector no estatal, a cambio de un margen comercial o ganancia que no se define en la norma que lo regula. En otras palabras, la empresa, definida oficialmente como «una entidad fundamental dentro de la rama agroalimentaria del país», terminó convirtiéndose en otra pieza del esquema de intermediación diseñado por el Estado. Creada por el comandante García Frías para impulsar la producción agropecuaria, Alcona pasó a desempeñar, además, un papel como operador de comercio exterior dentro de la arquitectura que canaliza las importaciones al mercado cubano.


[CLIC PARA VER LA IMAGEN: Oferta de 1Kg de Leche en polvo La Perla, por $10.21 en www.envioscuba.com. Fuente: Captura de pantalla.]


Estos datos, cruzados con el embarque de «leche en polvo«, permiten reconstruir con bastante precisión el diferencial o la captura de valor. Según los registros, el lote de La Perla (1kg) —10.560 unidades— fue declarado por 31.679,97 dólares, lo que sitúa su costo en aproximadamente tres dólares por unidad (incluidos flete y seguro hasta Cuba). Frente a un precio final  equivalente a un salario promedio, de 10,21 dólares —que no ha variado de forma relevante desde entonces—, el producto se vende a más de 3,4 veces su costo, en plataformas que operan con catálogos rígidos, más basados en un margen amplio de ganancias que en reglas de mercado. Se trata de un incremento cercano al 240% o, en términos más simples, de siete dólares por paquete.


[CLIC PARA VER LA IMAGEN: Oferta de 200g de Leche con grasa vegetal en polvo marca Numalac, por $2.39 en www.envioscuba.com. Fuente: Captura de pantalla.]


El caso de Numalac confirma el mismo patrón. El envío incluyó 59.400 unidades, con un valor total de 44.549,97 dólares, lo que arroja un costo aproximado de 0,75 dólares por paquete de 200g. Ese mismo tipo de presentación se comercializa en torno a 2,39 dólares, lo que implica que también se vende a cerca de tres veces su costo inicial. El margen por unidad ronda los 1,6 dólares, lo que equivale a un incremento del 220%. Dos productos lácteos distintos, en formatos diferentes, terminan insertados en un circuito donde el valor se multiplica de forma sistemática entre tres y tres veces y media.

Expresado por kilogramo, el producto pasa de unos 3,75 dólares de costo a cerca de 12 dólares en el precio final, lo que supera en un 16% el salario mensual de 6.930 pesos cubanos (10.27 USD).

La diferencia entre el costo de importación y el precio final no equivale automáticamente a beneficio neto. Entre ambos existen gastos de almacenamiento, distribución y comercialización que los documentos disponibles no permiten reconstruir completamente.  

Pero los datos sí permiten establecer el diferencial: dos productos distintos, incluidos en un mismo cargamento, multiplicaron por más de tres su valor entre la importación y su comercialización online.

Ese margen no puede entenderse sin el contexto en el que se produce. En Cuba, la importación de productos de primera necesidad está regulada y centralizada por el Gobierno, lo que limita la oferta y, en la práctica, elimina la competencia. No existe un mercado abierto en el que distintos actores puedan importar y competir en precios. Quien controla el acceso a la mercancía, también controla el precio.

En ese escenario, el consumidor queda atrapado. La escasez crónica de alimentos y la dependencia de las remesas obligan a millones de cubanos a recurrir a plataformas de venta en divisas para adquirir productos básicos. En la práctica, no existe un mercado abierto en el que múltiples importadores compitan entre sí y presionen los precios a la baja. La importación de alimentos está concentrada en empresas autorizadas por el Estado, que controlan el acceso a las mercancías y, en gran medida, las condiciones en que estas llegan al consumidor final.

Pero el recorrido no termina en internet.

La Perla y Numalac, lácteos vendidos como leche

Para obtener más información sobre la información nutricional y de precios de ambos productos, DIARIO DE CUBA hizo un rastreo en las redes sociales y en tiendas físicas de Camagüey, Holguín, La Habana y Las Tunas, y pudo localizar los lácteos. En todos los casos observados, estos productos se comercializan a precios ligeramente más bajos que en las plataformas online.

Los establecimientos donde se exhiben pertenecen a la Cadena de Tiendas Caribe (antes Cadena de Tiendas Recaudadoras de Divisas TRD Caribe) y a CIMEX, ambas pertenecientes a GAESA, que, según un informe de 2017, controlaban entonces el 98% del comercio minorista del país.

Actualmente, comprar en una tienda física en Cuba se ha convertido en un ejercicio de paciencia. La mayor parte del tiempo, los apagones mantienen cerrados los establecimientos. Aunque desde enero de 2024 el Gobierno habilitó la tarjeta de débito Clásica para realizar compras en dólares en esta red comercial, ante la imposibilidad de emitir tarjetas de crédito en la Isla, la falta de electricidad suele inutilizar los terminales de puntos de venta, lo que impide procesar pagos electrónicos y obliga a los clientes a esperar hasta que regrese la corriente.

Cuando finalmente las puertas se abren, la sorpresa no está solo en los precios.

En un mismo estante se exhiben Numalac y La Perla. El primero, en envases de 200 gramos, cuesta 1,85 dólares, equivalente a 9,25 dólares por kilogramo. La Perla, en bolsas de un kilogramo, se vende a ocho dólares. Los productos comparten espacio con preparados similares, objeto de una investigación posterior de DIARIO DE CUBA, cuyo precio se aprecia rebajado de 6,65 a 5,75 dólares.


[CLIC PARA VER LA IMAGEN: Productos lácteos en un establecimiento comercial de Cadenas de Tiendas Caribe en Camagüey. Créditos: DIARIO DE CUBA.]


A ojos del consumidor, se trata de leche en polvo. Y así lo exhibe la red estatal. En el caso de La Perla, la propia Cadena Caribe la promociona en sus redes sociales como «leche en polvo adicionada con vitaminas y minerales» e invita a incorporarla al desayuno familiar. Sin embargo, ninguna aporta la carga nutricional de una leche entera.

Numalac se identifica como un «producto lácteo combinado». Contiene leche descremada, sólidos de leche, aceite vegetal totalmente hidrogenado, carbonato de calcio, lecitina de soya y vitaminas A y D. En esta formulación, el aceite vegetal sustituye parte de la grasa láctea, mientras el carbonato de calcio se añade para compensar parcialmente la reducción del calcio natural de la leche. La Perla está elaborada con leche en polvo, suero de leche, sólidos de jarabe de maíz, grasa vegetal totalmente hidrogenada, vitaminas y minerales, una formulación que reemplaza parte de los componentes propios de la leche entera por ingredientes de menor costo.

Las diferencias también aparecen en la información nutricional. Según las Normas Cubanas y los estándares internacionales de la Organización de las Naciones Unidas sobre los valores nutricionales del producto, una leche entera en polvo aporta habitualmente entre 25 y 27 gramos de proteína y entre 900 y 1.000 miligramos de calcio por cada 100 gramos. Numalac declara el equivalente a 18,6 gramos de proteína —casi un 30% menos— y 381 miligramos de calcio, alrededor de un 60% menos. La Perla aporta apenas 12,3 gramos de proteína por cada 100 gramos, aproximadamente la mitad de la proteína de una leche entera, y ni siquiera informa el contenido de calcio en la información nutricional visible del envase.

Esa diferencia desaparece en el precio. Numalac, con 9,25 dólares por kilogramo, cuesta prácticamente lo mismo que una leche entera en polvo elaborada exclusivamente con leche de vaca, comercializada para el mercado cubano por 9,48 dólares el kilogramo. La Perla, a ocho dólares, también se sitúa en ese rango.

Quién está detrás de EnvíosCuba

Lejos de operar como simples plataformas tecnológicas para procesar compras desde el exterior, EnvíosCuba.com y su dominio canadiense, EnvioCuba.ca, han mostrado vínculos verificables con la infraestructura comercial de CIMEX, una de las principales empresas del conglomerado militar GAESA, según verificó DIARIO DE CUBA.

La propia CIMEX ha promocionado públicamente EnvíosCuba a través de sus canales institucionales. La plataforma operaba como paraguas comercial de varias tiendas especializadas —Puerto Envío, Electro Envío, Mercado, Carlos III y Almacén-On—, todas hoy igualmente fuera de línea. Estos establecimientos pertenecen a la División de Comercio Electrónico de CIMEX, empresa pionera en la captación de divisas mediante ventas destinadas al mercado interno. Esto significa que GAESA participaba en la venta y distribución de productos a través de la plataforma. Todos tienen dirección postal en Avenida del Puerto s/n, entre Pote y Hacendados, en La Habana Vieja, en el conocido Anillo del Puerto. TuEnvío es otro comercio estatal en divisas de CIMEX en la misma dirección.

La convergencia resulta aún más llamativa porque EnvíosCuba figura entre las pocas plataformas relevantes del ecosistema de comercio electrónico cubano que han dejado de operar tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra GAESA y las restricciones financieras derivadas de la retirada de servicios de pago internacionales como Visa y Mastercard.

A ello se suman investigaciones publicadas por CubaNet y Cuba Siglo 21, que vinculan a EnvíosCuba con una red de empresas creadas en Canadá y España para gestionar operaciones de comercio electrónico asociadas a GAESA. Según esos trabajos, sociedades como Nactws Inc., Nactws SL, G4ITS Inc. y otras empresas participaron en el desarrollo, administración u operación de tiendas integradas en el ecosistema de EnvíosCuba. Ambas investigaciones identifican al empresario cubano-canadiense Vladimir Graverán Becerra y a miembros de su familia como figuras recurrentes en dichas estructuras societarias, y lo sitúan entre los principales articuladores de la expansión internacional de las plataformas de venta online vinculadas al conglomerado militar cubano. Actualmente, su esposa, Sonia Álvarez Pérez, es una de las accionistas de la empresa, según documentos societarios consultados por DIARIO DE CUBA.

Estas plataformas —entre las que también se encuentran Supermarket23, Katapulk, Tuambia y otras— permiten pagar en divisas desde el exterior por productos que se entregan en Cuba. Los documentos revisados indican que, tras esas marcas y distintas sociedades, existe una infraestructura comercial y logística más articulada de lo que sugieren sus identidades corporativas.

Esa red se expande a medida que la producción nacional de leche disminuye. La incapacidad del país para cubrir la demanda interna alimenta las importaciones y abre un mercado para empresas, intermediarios y plataformas digitales que comercializan desde el exterior los productos ausentes en la Isla. Más que responder a una escasez coyuntural, estas estructuras parecen prosperar en un contexto de dependencia alimentaria y desabastecimiento crónico, del que también se benefician.

Menos producción; ¿más importación?

Durante décadas, el sector ganadero cubano ha estado sometido a un sistema de planificación centralizada en el que los productores deben entregar buena parte de su producción al Estado a precios fijados administrativamente

A ello se suman problemas crónicos de acceso a combustible, agua, insumos veterinarios, equipamiento y transporte, así como retrasos en los pagos a los ganaderos. El resultado ha sido un deterioro prolongado de la producción nacional.

Las cifras oficiales reflejan ese proceso. En poco más de medio siglo, Cuba pasó de ser un país autosuficiente en leche y carne a enfrentar una crisis ganadera de dimensiones históricas. De los más de 6,7 millones de reses que tenía en 1958, antes del triunfo de la Revolución, para una población de 6,5 millones de habitantes, el rebaño nacional se redujo a menos de 2,9 millones en 2024, una caída de más del 56%. Ese año vivían en el país más de 9,7 millones de personas, de acuerdo con reportes oficiales.

Solo entre 2017 y 2022, la producción de leche del sector no estatal —responsable de la mayor parte del volumen nacional— se desplomó de 411.800 a 210.400 toneladas (casi a la mitad), mientras que la producción estatal también cayó alrededor de un 40%, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

La contracción refleja el deterioro acelerado de una actividad que ya arrastraba décadas de descapitalización y pérdida de masa ganadera. En términos prácticos, la disponibilidad de leche en Cuba se ha reducido hasta niveles que la convierten en un producto escaso para buena parte de la población.

Mientras tanto, la producción agropecuaria perdió prioridad en la asignación de recursos: durante los primeros nueve meses de 2025 la agricultura y la ganadería recibieron apenas el 2,3% de la inversión total del país, el nivel más bajo en tres décadas.

El deterioro ha sido tan profundo que diputados oficiales han advertido sobre el riesgo de desaparición de la ganadería cubana en los próximos años, si no cambian las políticas actuales. Entre los factores señalados figuran la falta de incentivos económicos para los productores, obligados a vender la leche al Estado a precios muy inferiores a los del mercado informal, en un contexto de creciente escasez alimentaria y dependencia de las importaciones.

Es decir, la misma estructura estatal que regula y controla el sector lácteo aparece también participando en la importación y comercialización de leche. La importancia de la operación registrada por Panjiva no radica únicamente en el margen comercial que puede generar, sino en lo que revela sobre el funcionamiento del sistema. La escasez de leche no constituye simplemente el contexto en el que se desarrolla el negocio; es una de las condiciones que lo hacen posible.

En otras palabras, la producción nacional insuficiente genera una demanda que debe cubrirse mediante importaciones. Y esas importaciones son canalizadas por entidades vinculadas al propio aparato estatal que regula el mercado interno. Aunque las reformas de los últimos años han permitido la aparición de nuevos actores privados en Cuba, el comercio exterior continúa sujeto a un marco regulatorio en el que el Estado determina quién puede importar, bajo qué condiciones y a través de qué canales. 

El resultado es un circuito en el que una misma estructura interviene, directa o indirectamente, tanto en el entorno que limita la oferta nacional como en los mecanismos que permiten capturar valor de la escasez resultante. Sin embargo, esto no quiere decir que las importaciones han aumentado en correspondencia.

Según datos de la ONEI, entre 2019 y 2023 —último año en que se registró— las importaciones de leche en polvo se redujeron en 40.144 toneladas, una caída del 74%. En ese mismo periodo, el precio medio de importación aumentó de 2.916 a 4.672 dólares por tonelada (60,2%), de modo que el valor total de las compras descendió menos que el volumen: pasó de 158,1 a 65,8 millones de dólares, una reducción del 58,4%. O sea, Cuba no solo importó mucha menos leche en polvo, sino que también redujo significativamente el presupuesto destinado a su adquisición.

Mientras la ONEI registró un precio medio de importación de 4.672 dólares por tonelada de leche en polvo en 2023, los registros aduaneros de Alcona S.A. ese año muestran compras en torno a los 3.000 dólares por tonelada, aproximadamente un 36% por debajo del promedio nacional y en línea con las cotizaciones internacionales del producto durante ese año. Si bien los datos disponibles no permiten determinar el origen de esa brecha, sí apuntan a la existencia de circuitos comerciales distintos para un mismo producto.

La leche ocupa un lugar especialmente revelador dentro de ese esquema porque se trata de un alimento básico, con una demanda constante y especialmente sensible para familias con niños, ancianos o personas con necesidades nutricionales específicas. Cuando un kilogramo de leche termina costando lo que equivale a un salario promedio en Cuba, el precio deja de reflejar únicamente factores comerciales y pasa a expresar también las características de un sistema en el que el acceso a bienes esenciales depende de estructuras altamente centralizadas y opacas.

Además, la importación del producto conecta con otro de los elementos centrales de la economía cubana bajo el sistema actual: la captación de divisas procedentes del exterior. A través de plataformas digitales dirigidas a la diáspora —como EnvíosCuba.com—, los productos se pagan fuera de Cuba y se entregan dentro del país. De esta manera, la leche no solo funciona como un alimento básico, sino también como un mecanismo para canalizar divisas desde la diáspora hacia circuitos comerciales en los que participan empresas estatales y, sobre todo, actores estrechamente ligados a la elite gobernante.

Campañas de donación

La aguda escasez de leche en Cuba ha dado lugar en los últimos años a numerosas campañas de solidaridad impulsadas por organizaciones afines al Gobierno cubano, asociaciones de emigrados y grupos internacionales que culpan al embargo de EEUU de la falta del alimento en la Isla.

Entre las más visibles figura la iniciativa española «Toneladas de solidaridad contra el bloqueo», destinada a recaudar fondos para comprar y enviar leche en polvo infantil a la Isla. Paralelamente, colectivos en Estados Unidos, Canadá y otros países organizaron colectas para financiar cargamentos de leche destinados a niños y personas vulnerables, mientras organismos internacionales como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) comenzaron a suministrar ayuda de emergencia tras una solicitud sin precedentes del propio Estado cubano.

A estas iniciativas se sumaron donaciones gubernamentales, especialmente de México, que en 2026 anunció el envío de cientos de toneladas de leche en polvo para contribuir al abastecimiento de la población infantil cubana. Existe incluso una ONG.

Puentes de Amor, liderada por el profesor cubanoamericano Carlos Lazo, simpatizante del Gobierno de Cuba, ha impulsado desde 2021 varias campañas para enviar leche en polvo a Cuba. En colaboración con grupos como Code Pink y The People’s Forum, ha canalizado decenas de toneladas de ayuda alimentaria y médica hacia la Isla, incluyendo un envío de siete toneladas de leche en 2022 destinado a paliar la escasez que afecta especialmente a la población infantil.

Las campañas se financian mediante donaciones de emigrados y simpatizantes en Estados Unidos y han continuado en años posteriores con nuevos cargamentos dirigidos a hospitales pediátricos, hogares de ancianos y escuelas especiales. Según la propia organización, más de 60.000 libras de leche en polvo han sido enviadas a Cuba a través de estas iniciativas.

Estas campañas para financiar leche destinada a Cuba revelan no solo la incapacidad de las autoridades para asegurar un alimento esencial para la infancia, sino también la consolidación de un esquema económico que descansa crecientemente sobre los recursos de la emigración. En la práctica, la obtención de productos básicos depende cada vez más de las remesas, las donaciones y las compras efectuadas desde el exterior, convirtiendo a los cubanos emigrados en una fuente indispensable de financiamiento para cubrir necesidades que tradicionalmente correspondían al Estado.

Por eso la cuestión de fondo no es únicamente quién importa la leche o a qué precio. El asunto es quién controla el acceso a ella, quién administra los canales por los que circula y quién se beneficia económicamente de una escasez que afecta a millones de cubanos.

Alcona S.A. fue contactada por este medio. Al cierre de esta edición, estamos a la espera de una respuesta.

En una próxima entrega de esta investigación, los registros examinados por DIARIO DE CUBA muestran que Alcona S.A. no es el único ejemplo de este fenómeno, sino una pieza dentro de una red más amplia de intermediación comercial que conecta a Cuba con México, Panamá y otros mercados de la región.     

Related post

Ordenan traslado de alias Firu tras videollamada con ‘Primo Gay’, revelada por el gobernador de Antioquia

Ordenan traslado de alias Firu tras videollamada con ‘Primo…

La denuncia la hizo después de que se filtraran imágenes del cabecilla detenido de las disidencias, ala ‘Calarcá’, y quien ahora…
Asesinaron a “Manguito”, el más conocido vendedor de mangos del parque de Andes

Asesinaron a “Manguito”, el más conocido vendedor de mangos…

Hombres en moto le dispararon cuando se encontraba en su puesto de venta, en un ataque sicarial en el que hubo…
Recuperaron los cuerpos de las cuatro médicas que perdieron la vida en el accidente en Chocó

Recuperaron los cuerpos de las cuatro médicas que perdieron…

El presidente Abelardo de la Espriella confirmó el avance de las labores por parte de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Queda pendiente…