Cuchillos e insultos: las dos caras de los ataques en Universidad Nacional
- Colombia
- agosto 1, 2026
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El líder estudiantil Kevin Arrigui está recuperándose en su casa y alistando las maletas para irse de Bogotá, luego de las ocho puñaladas que recibió en los pasillos de la sede principal de la Universidad Nacional.
Su viaje lejos de la capital no se debe solo a la finalización del semestre académico, sino también al miedo. En ese contexto, el líder estudiantil habló con EL COLOMBIANO sobre el ataque, los antecedentes, las acusaciones en su contra, que lo señalan como supuesto agresor también, y lo que se viene ahora que las rencillas escalaron a lo físico.
Pelea entre Arrigui y el sindicato
El 27 de julio, en horas de la noche, Arriguí y varios de sus compañeros retiraban una pancarta ubicada cerca de uno de los accesos al campus, en las inmediaciones del edificio de Ciencias Agrarias.
Según lo que le contó el estudiante a este diario, estaban quitando aquellos carteles —que eran del Sindicato Mixto de Trabajadores de las Universidades Públicas Nacionales (Sintraunal)— como forma de protesta pacífica ante una seguidilla de discusiones políticas e ideológicas que habían tenido ambas partes.
Cabe recordar que el joven se ha convertido en una de las voces más visibles de la oposición al proceso conocido como la “constituyente universitaria”, impulsada para reformar el gobierno de la institución.
Arrigui asegura que, durante meses, recibió videos ofensivos que vendrían, presuntamente, de parte de la colectividad. En ellos se burlaban del estudiante por “ser de una vereda, porque soy de un páramo”.
Días antes del reciente ataque, exactamente el 14 de julio, tanto Arrigui como sus compañeros (que comparten sus visiones políticas) coincidieron en la Vicerrectoría de la institución con varios miembros del sindicato. Allí intentó acercarse al colectivo para preguntarles por qué lo habían estado atacando durante meses y, según dijo, esclarecer las cosas.
“Les manifesté que quería hablar con ellos para entender qué era lo que pasaba. En ese momento me dijeron que todo debía ser por la vía institucional y que no querían hablar conmigo”, le narró a EL COLOMBIANO.
Y continuó: “Cuando se iban retirando, noté que uno de ellos me estaba grabando. Ahí fue cuando saqué mi celular y me dispuse a grabar también. Entonces, el presidente nacional de Sintraunal, Jaime Salamandra, se me vino encima y me dijo que no lo grabara, que yo tenía antecedentes muy cuestionables. Ahí me dio un puño”.
Las versiones encontradas
Aquella pelea fue lo que movió a Arrigui y algunos compañeros a encapucharse e ir a quitar la propaganda del colectivo. En este punto es donde empiezan las versiones encontradas.
Según Sintraunal, el grupo de personas con el rostro cubierto no solo había atacado su propaganda, sino que también había dejado mensajes difamatorios en paredes y pisos.
En ese mismo relato, el sindicato identificó que entre los responsables de la situación estaría Arrigui, a quien señalaron de portar un arma cortopunzante con la que habría herido a un estudiante que intentó quitarle la capucha e identificarlo. EL COLOMBIANO le preguntó a Arriguí sobre aquella denuncia.
— EC: Sintraunal publicó unas fotografías de un encapuchado sosteniendo un cuchillo de manera amenazante hacia ellos. Luego, publicaron fotos suyas sin capucha y aseguraron que usted era aquel primer joven que sostenía el arma. ¿Cuál es su versión?
— Arrigui: “Sí, sí las vi y no lo voy a negar: con algunos de nuestros compañeros llevábamos algunos objetos cortopunzantes, entre ellos tijeras, para cortar esos afiches o carteles, porque eso no se puede quitar con la mano”.
Sin embargo, es allí cuando Arrigui marca una línea y asegura que empiezan las acusaciones falsas por parte del Sindicato. “Pero no nos estábamos metiendo absolutamente con nadie ni lastimamos a nadie. Cuando yo vi que ellos llegaron, el objeto cortopunzante que yo tenía lo tiré al piso y arranqué a correr. Después ellos me arrinconaron donde yo estaba y, entre varios, me golpearon”.
Así, el estudiante asegura que los ataques en su contra se debe a que los han señalado como “fachos”, mientras que el sindicato enmarca el episodio dentro de lo que describe como una “escalada de prácticas de extrema derecha” dentro de la universidad, orquestada —dice— desde cuentas y canales que buscarían desprestigiar a sus dirigentes con señalamientos de corrupción y otros delitos.
Entretanto, el rector de la U. Nacional, José Ismael Peña, tras ver los videos de la agresión al estudiante, declaró que hay “una evidencia clarísima de un intento de asesinato”, y les solicitó a las autoridades judiciales que priorizaran el esclarecimiento del incidente.
BLOQUE DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS
- ¿Qué se sabe sobre el ataque con arma blanca contra Kevin Arrigui en la Universidad Nacional?
- Kevin Arrigui, líder estudiantil de la Universidad Nacional, afirmó que fue atacado con ocho puñaladas en los pasillos de la sede principal de la institución. Tras el hecho, permanece recuperándose en su casa y aseguró que saldrá de Bogotá por motivos de seguridad, además de la finalización del semestre. El rector de la universidad calificó lo ocurrido como un aparente “intento de asesinato” y pidió a las autoridades judiciales priorizar la investigación.
- ¿Por qué Kevin Arrigui y Sintraunal mantienen un conflicto dentro de la Universidad Nacional?
- Según Arrigui, el conflicto se originó tras varios meses de desacuerdos políticos e ideológicos relacionados con la denominada “constituyente universitaria”, un proceso de reforma del gobierno de la institución. El estudiante sostiene que también recibió videos ofensivos atribuidos a integrantes del sindicato, mientras que Sintraunal asegura que existe una campaña para desprestigiar a sus dirigentes.
- ¿Por qué Sintraunal acusa a Kevin Arrigui de haber agredido a otro estudiante?
El sindicato sostiene que Arrigui participó, junto con otros jóvenes encapuchados, en el retiro de propaganda y que portaba un arma cortopunzante con la que habría herido a un estudiante. Arrigui reconoce que llevaba un objeto cortopunzante, pero afirma que era una tijera utilizada para retirar los carteles y niega haber atacado a alguna persona. Esa diferencia de versiones hace parte de los hechos que deberán esclarecer las autoridades.