«Ortega debe negociar o las consecuencias serán funestas»
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- marzo 4, 2026
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El dirigente opositor Juan Sebastián Chamorro, coordinador de Ciudadanos por la Libertad (CxL) en el exilio, afirmó que Washington no ignorará la situación de Nicaragua bajo la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, ya que aunque Nicaragua no posea recursos petroleros, sí es un objetivo estratégico.
Chamorro explicó que la política exterior estadounidense no se basa únicamente en intereses económicos, sino también en la seguridad nacional y la proyección de poder en el hemisferio. En ese sentido, situó a Nicaragua junto a Cuba como países que, por razones de estabilidad regional, siguen siendo “objetivos claves” para Estados Unidos.
Subrayó que históricamente la Casa Blanca ha considerado el caso nicaragüense como una cuestión de credibilidad hemisférica y de seguridad nacional, recordando referencias históricas sobre decisiones diplomáticas tomadas en Washington frente a gobiernos nicaragüenses del pasado.
Según Chamorro, “los temas de seguridad nacional y presencia hegemónica en el hemisferio a veces se mueven con mayor intensidad que otros, como una marea que sube y baja”, y en este momento, con la administración del presidente Donald Trump, ese interés está en “marea alta”.
Bajo el llamado “corolario Trump” de la doctrina Monroe, Estados Unidos buscaría contrarrestar la presencia de regímenes que, en su percepción, desafían el orden regional: China, Rusia e Irán, tres países con los cuales las dictaduras de ultraizquierda en Hispanoamérica han extendido lazos de cooperación.
Este enfoque se vincula con acciones recientes de la política estadounidense hacia Nicaragua. Washington retiró en 2025 a la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) del país alegando falta de cooperación del régimen sandinista en la lucha contra el narcotráfico internacional.
Además, Estados Unidos ha cuestionado en repetidas ocasiones la eficacia de las estrategias de seguridad nicaragüenses para combatir el narcotráfico, poniendo en duda números oficiales sin verificación independiente. Asimismo, Estados Unidos ha continuado imponiendo sanciones a individuos ligados al aparato de seguridad del régimen sandinista.
Según Chamorro, “el prestigio de (Estados Unidos) está en juego” tras haber intervenido contra la dictadura en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro e impuesto un bloqueo petroleto contra la dictadura cubana. Legisladores estadounidenses han propuesto endurecer las sanciones contra Nicaragua, cuando no amenazado directamente al régimen.
Para Chamorro, Ortega enfrenta a una administración estadounidense dispuesta a actuar con una política consistente orientada a defender la seguridad nacional y la región. De modo que Ortega “no tiene otra opción que negociar con Estados Unidos una transición democrática, porque las consecuencias podrían ser funestas para él y su círculo”.